Los sistemas de compensación y liquidación, según Asobancaria

María Mercedes Cuéllar

Los sistemas de compensación y liquidación (SCL) son fundamentales para la estabilidad del sistema financiero, debido a que permiten asegurar que los agentes que intervienen en una operación puedan recibir los derechos y/o las obligaciones de su relación contractual.

Sin embargo, el funcionamiento ineficiente de estos sistemas puede conducir a serios problemas que pueden desencadenar crisis financieras, en casos extremos, mediante la afectación del normal desarrollo de las transacciones de una economía.

El importante papel que han asumido estos sistemas ha servido para disminuir el riesgo de las operaciones que se realizan en el sistema financiero.

Uno de los casos más representativos de uso de este sistema se dio durante la reciente crisis internacional, debido a que estos sistemas permitieron disminuir las crecientes pérdidas en la mayor parte de mercados.

En Colombia, el desarrollo que han presentado los SCL ha estado vinculado al progreso que ha presentado el mercado de valores. Adicionalmente, han contribuido en gran medida a la profundización de los volúmenes negociados en los mercados que tienen un SCL (divisas, derivados y commodities), gracias a la eficiencia que han ganado los agentes en la administración de los cupos de contraparte.

El importante papel que han asumido los sistemas de compensación y liquidación ha servido para disminuir el riesgo de las operaciones que se realizan en el sistema financiero.

Por ejemplo, en el mercado de derivados, el uso de este tipo de sistemas permite mitigar los riesgos que se originan ante un incumplimiento de alguno o algunas contrapartes.

El Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés) considera que este tipo de sistemas desempeñaron un rol fundamental, durante y después de la crisis, debido a que su papel permitió disminuir las crecientes pérdidas que se observaban en la mayor parte de mercados.

Sin embargo, pudo haberse maximizado su actuación si la regulación promoviera el uso de una contrapartida central en las operaciones, especialmente para el mercado de derivados.

Las cifras que reporta el BIS indican que las operaciones que aceptaron los CCP crecieron a una tasa de 23% entre 2006 y 2010. Así mismo, Norteamérica es la región donde el uso de estos sistemas es más recurrente, seguida por Europa y Asia.

En vista del importante rol que cumplen, las autoridades internacionales han remodelado la regulación para actualizar y generar estándares que mejoren el desempeño de estas infraestructuras dentro del sistema financiero. Sus esfuerzos se han orientado a fortalecer el marco legal y prudencial.

Sin embargo, la ola de recomendaciones promueve que cada vez mas operaciones lleguen a los SCL para su liquidación, lo cual genera la necesidad de otorgarles mayor protección, de forma que la herramienta de mitigación de riesgos individuales, no se vuelva más adelante un riesgo sistémico para la economía.

No obstante, creemos que algunos de los estándares definidos en la nueva regulación internacional ayudarían sin lugar a dudas a mejorar aún más el funcionamiento de las SCL, respondiendo con eficacia a los requerimientos de liquidez que necesitan las entidades, en situaciones normales o inesperadas.

Adicionalmente, la ola de recomendaciones que promueven llevar el mayor número de liquidaciones a los sistemas hace necesario generar una mayor protección, de forma que la herramienta de mitigación de riesgos individuales no se vuelva más adelante un riesgo sistémico para la economía.

Es por esa razón que, de todas las recomendaciones anteriormente expuestas, resaltamos aquella que propone que el banco central se convierta en proveedor de liquidez de los SCL, porque de esta forma se mitigarían los riesgos inherentes a los sistemas de pago.