Peso colombiano, entre las siete monedas emergentes más fuertes en lo que va de año
miércoles, 27 de mayo de 2026
La fortaleza de la moneda colombiana se destaca aún más al observar la volatilidad que enfrentó durante las primeras semanas de mayo debido a la incertidumbre macro
A pesar de la volatilidad experimentada durante las últimas jornadas, marcada por la tensión en Oriente Medio y la incertidumbre política local, el peso colombiano ha demostrado resiliencia. En lo que va del año, la moneda nacional ha mantenido su fortaleza frente al dólar y se ubicó como la séptima divisa emergente más revaluada desde el 2 de enero hasta ayer, con una ganancia acumulada de 2,89%.
Con este resultado, el peso colombiano logró superar a monedas que se han visto devaluadas, como la lira turca (-6,26%) y la rupia india (-5,74%). En el escalafón global se mantuvo por debajo de divisas como el rublo ruso (12,01%), el real brasileño (7,90%) y el peso mexicano (3,46%), que actualmente ocupan los primeros puestos de revaluación.
La fortaleza del peso resalta al observar la presión al alza que enfrentó el dólar en las primeras semanas de mayo. En el ámbito local, la divisa estadounidense se impulsó de forma temporal debido a compras institucionales del Ministerio de Hacienda, en el marco de su estrategia de manejo de deuda, y a la pausa en el ciclo de aumentos de tasas del Banco de la República en abril.
A esto se sumó la divulgación de encuestas presidenciales para las elecciones del 31 de mayo, que situaban al candidato de la izquierda Iván Cepeda como líder en intención de voto, lo que alimentó el nerviosismo electoral e incrementó la demanda de dólares como activo refugio.
Esta incertidumbre llevó la tasa de cambio casi hasta la barrera de los $3.800 el pasado 20 de mayo. A pesar de este panorama político, los analistas señalan que el dólar respetó este “techo” técnico clave y se mantuvo en niveles estables. Juan Pablo Viera, analista de mercado, señaló que al encontrar una alta oferta de divisas en ese nivel máximo, el impulso de compra se frenó y la tasa de cambio retrocedió hacia niveles de entre $3.630 y $3.650. Este rebote técnico, apoyado en fundamentales económicos sólidos, permitió que la moneda recuperara el terreno perdido frente a la volatilidad.
Existen múltiples factores que explican la resiliencia del peso frente a sus pares emergentes. El primero de ellos es el fenómeno de carry trade. Mauricio Acevedo, estratega de divisas de Corficolombiana, explicó que, debido a las altas tasas de interés locales, Colombia ofrece una rentabilidad atractiva para que grandes fondos internacionales traigan dólares. “En Suiza pagan casi 0%, en Japón el 0,75% E.A., mientras que en Colombia tienen tasas más favorables, entonces los fondos dicen ‘mandemos la plata para Colombia’”, detalló el estratega.
A la entrada de inversión extranjera se suma el cambio en el comportamiento del mercado cambiario, el cual hoy depende más del flujo constante de remesas al por menor. Arnoldo Casas, analista de Credicorp Capital, resaltó que estos ingresos se han consolidado como una de las fuerzas bajistas más importantes para el dólar en el país. Según cifras del Emisor, los ingresos por remesas hacia Colombia superaron los US$1.102 millones mensuales en abril, con lo que completaron 23 meses por encima de la barrera de los US$1.000 millones y con un crecimiento de 0,45% interanual.
El papel del conflicto en Oriente Medio
La guerra entre Estados Unidos e Irán -que ya casi completa tres meses desde el 28 de febrero- y la paralización del tráfico petrolero a través del estrecho de Ormuz han generado incertidumbre en los mercados del mundo, reduciendo el apetito por el riesgo de los inversionistas.
Sin embargo, economías de la región, como la colombiana, se han visto beneficiadas del conflicto por estar geográficamente lejos del epicentro y ser exportadores de materias primas como el petróleo. Como resultado de esto, analistas señalan que la apreciación se ha convertido en una tendencia regional en lo que va del año.