Se debe consolidar una política para apoyar el empredimiento: Bancóldex

A pocos días de llegar a la mitad del actual Gobierno Nacional, cada una de las entidades que de él dependen hacen un balance obligatorio y traza metas para el remate de la administración.

En eso está el presidente de Bancóldex, Santiago Rojas, quien anuncia que se debe consolidar una política de apoyo al emprendimiento económico, para generar proyectos productivos, especialmente ahora, cuando la apertura a nuevos mercados se da en momentos de dificultades internacionales.

El máximo dirigente de la entidad destinada a apoyar el comercio exterior colombiano, explica que Bancóldex trabaja en diseñar programas de apoyo especializado, para que la economía siga creciendo y para que se piense en llegar a nuevos mercados.

Se siente orgulloso de la forma en que está conduciendo esa ayuda al sector privado nacional, por eso, en entrevista con Colprensa, elogió la transparencia del banco y destacó que "cualquier empresario que solicite un crédito y cumpla los requisitos que pide la banca comercial, lo recibirá, Bancóldex no pide ni un requisito adicional.

¿Qué balance entrega Bancóldex al llegar a la mitad del Gobierno, sobre todo cuando en este tiempo el comercio exterior se convirtió en bandera del modelo económico?

Cuando uno mira estos dos años al frente de Bancoldex encuentra una institución volcada a ayudar al empresariado colombiano en toda la cadena productiva, identificando cuál era el mayor valor agregado que se le podía dar. Encontramos que a las Pymes hay que modernizarlas para que enfrenten los nuevos retos de la economía doméstica y de la internacional; con el BID hicimos un estudio y encontramos que una empresa con crédito de Bancóldex incrementó su producción y su productividad y generó más empleo que una que no lo tenía, por eso sacamos una línea especial (en septiembre pasado) para modernización empresarial; a través de ella hemos desembolsado más de un billón de pesos para las pymes.

No se puede olvidar que debe apoyarse a los que ya son exportadores; a ellos el valor agregado podemos darlo con líneas de créditos en dólares, con tasas y plazos razonables; este año hemos entregado créditos de ese tipo por cerca de medio billón de pesos. El tercer foco es para el microempresario, pues el apoyo de la generación de empresas es objetivo central del Gobierno; ahí tenemos una cartera que supera los 550.000 millones de pesos. Además, el apoyo a los empresarios no debe ser solo vía crédito, por eso creamos una unidad de desarrollo e innovación: Impulsa, que tiene patrimonio y estructura propias.

El empresariado colombiano estaba listo para meterse en ese tren de libre comercio que se generó con los tratados internacionales?

Colombia ha tenido una economía abierta de tiempo atrás; la apertura se dio hace más de 20 años, luego el sector privado se ha venido preparando para una operación mucho más internacionalizada. Acuerdos de libre comercio ya había a nivel andino, con México, con el Mercosur y las empresas se han beneficiado de eso. Ahora los hemos hecho con países desarrollados.

La gran pregunta es: ¿si ya estábamos preparados para el mercado regional, también lo podemos estar para el resto del mundo? La respuesta es que siempre habrá cosas para aprovechar, pero también siempre habrá que trabajar más para prepararse a la competencia internacional. Hay que fortalecer las instituciones públicas y privadas para apoyar las exportaciones; hay que apoyar al exportador para que obtenga registros sanitarios y normas técnicas internacionales para sus productos; hay que ser muy eficientes con la Dian y los puertos; hay que tener una infraestructura que permita la exportación. El sector privado y el Gobierno han hecho una tarea importante, pero hay un camino aún por recorrer.

Con estos procesos, ¿hay una reconversión del panorama exportador?

Lo que observamos desde Bancóldex es que hay más demanda de crédito para modernización: para compra de activos fijos y de tecnología. Eso significa que las empresas son concientes de que deben prepararse más para ser competitivas.

¿Esa conciencia ha significado también generación de empleo?

Claramente, al final hay generación de empleo; así lo mostró el estudio que cité del BID: una empresa que invirtió en modernizarse, con crédito, a los dos años generó 11% de empleo más, que una empresa que no lo hizo.

A propósito de estudios, ¿qué han encontrado sobre las diferencias de competitividad por regiones?

Hay una diferencia regional, que se debe entender para generar una estrategia también regionalizada para apoyar a los empresarios. A raíz del TLC con Estados Unidos hay un gran beneficio para la Costa Caribe y la Costa Pacífica; Antioquia le apuesta muy fuerte a la innovación y Bogotá a los servicios. Somos un país de regiones y dentro de ellas también hay diferencias. Va a ser crucial el tema de las regalías: si hay buena distribución y buen aprovechamiento, se podrán poner más a la par unas con otras, ese es el gran objetivo.

¿Bancóldex ha podido hacer la tarea de entregar crédito a los exportadores, garantizando la transparencia de esos procesos?

Absolutamente, esa es una tarea fundamental del banco; por eso siempre hemos estado en los tres primeros lugares de las entidades calificadas por Transparencia por Colombia y tenemos muy buen desempeño frente a la Contraloría; en ese sentido nos sentimos muy tranquilos. Cualquier empresario que solicite un crédito y cumpla los requisitos que pide la banca comercial, lo recibirá, Bancóldex no pide ni un requisito adicional.

¿Qué le queda por hacer al frente e Bancóldex en la segunda mitad del Gobierno?

La meta de este año es colocar 1,2 billones de pesos en la línea de crédito de modernización empresarial, especialmente para las Pymes; esa tendencia se va a mantener. También, en el resto del cuatrienio se continuará apoyando al sector exportador con créditos en dólares; este año en apoyo vía compra de cartera, cartas de crédito o crédito al comprador, tenemos colocados más de US$150 millones. Para adelante nos queda consolidar la política de apoyo al emprendimiento económico, para generar proyectos productivos.

¿Qué problemas podrían presentarse que les impidiera llegar a esas metas?

Más que el tema del cumplimiento de las metas, para lo que haremos todo el esfuerzo, hay que entender que Colombia está conectada con el mundo; lo que sucede con la economía internacional nos hace ser concientes de que tenemos que dar más apoyo a los empresarios para que diversifiquen sus exportaciones y que la apertura a nuevos mercados se dará en momentos de dificultades.

Los empresarios están preocupados porque ya aparecieron los primeros indicadores que amenazan con frenar el crecimiento, ¿algunos de esos les preocupa?

En Bancóldex hemos visto que los proyectos de inversión continúan y que sigue llegando inversión extranjera, y no solo al sector bioenergético; las empresas colombianas siguen pensando que van a crecer más. Lo que hay que tener en cuenta es que los problemas en mercados importantes están afectando el precio de ciertos bienes muy sensibles para Colombia, como el petróleo, el café y otras materias primas; a eso tendremos que hacerle un seguimiento.

Cuando los indicadores muestran que dificultades internacionales podrían estar afectando a algunos sectores, hay que diseñar programas de apoyo especializado, para que la economía siga creciendo y para llegar a otros mercados.

¿La percepción de deterioro en la seguridad interna, es otro factor que puede generar problemas?

No hemos sentido ninguna manifestación de preocupación de algún sector que lo lleve a no seguir buscando nuestras líneas de crédito. Más bien sentimos que los empresarios siguen pensando en invertir y en buscar créditos a mediano y largo plazo, luego sí hay una confianza del sector privado colombiano.