Sura Investments ve urgencia en cerrar déficit fiscal que está en al menos $80 billones
miércoles, 26 de agosto de 2026
Mauricio Guzmán, head de estrategia de inversión de sura investments, señaló que el principal reto del nuevo Gobierno será evitar que la deuda continúe aumentando
El principal reto que enfrentará el nuevo Gobierno será corregir el deterioro de las cuentas fiscales y cumplir con las promesas que impulsaron la reacción positiva de los mercados tras las elecciones. Así lo señaló Mauricio Guzmán, head de estrategia de inversión de Sura Investments, en el Conversatorio LR: ¿Cómo leer el nuevo cliclo económico?. El experto explicó la urgencia de cerrar una brecha fiscal cercana a $80 billones, equivalente a cuatro puntos del PIB, para regresar a niveles de sostenibilidad. “Lo más preocupante no es ese nivel de 60% actual, es que la senda, si se mantiene con el déficit fiscal que hoy tenemos, nos llevaría en los próximos cuatro años a 82%, que claramente es un nivel de déficit fiscal insostenible”, afirmó.
Según explicó, Colombia registra un déficit primario cercano a 3,7% del PIB y un déficit total próximo a 7%, mientras que la deuda neta sobre PIB ya supera 55% establecido como ancla sostenible por la regla fiscal y se ubica alrededor de 60%.
El problema, agregó, está en que el espacio para realizar recortes es limitado. Sobre un presupuesto cercano a $545 billones, al servicio de la deuda le corresponden $100 billones, cerca de $90 billones a inversión y $358 billones a funcionamiento. Tras descontar los recursos protegidos por normas o que requieren trámites en el Congreso.
En cuanto a las expectativas de los mercados, Guzmán explicó que estos ya incorporaron buena parte del optimismo generado por el resultado electoral de un cambio de gobierno. En renta fija, las tasas de los títulos de deuda pública colombiana han caído más de 250 puntos básicos desde mayo, cuando aumentó la expectativa de un Gobierno de orientación promercado. “Ahora viene la ejecución, el punto de cumplir con las promesas”, señaló, al explicar que después de confirmarse el resultado electoral los movimientos de los activos fueron más moderados porque los inversionistas están esperando evidencias de que las propuestas se materialicen.
Guzmán anticipó un crecimiento de 2,5% para Colombia en 2026, aunque advirtió que la expansión ha sido desequilibrada porque ha estado impulsada principalmente por el gasto público. “La preocupación viene en los detalles. Es la composición de ese crecimiento”, explicó. La inversión representa actualmente cerca de 16% del PIB, frente a niveles superiores a 20% en años anteriores, mientras las exportaciones equivalen a cerca de 16% del PIB, por debajo del promedio latinoamericano de 25%.
En materia de inflación, proyectó que Colombia cierre el año entre 6,5% y 7%, con presiones adicionales por la indexación de precios, el posible fenómeno de El Niño y los precios de los energéticos. En este escenario, espera que la tasa del Banco de la República permanezca alrededor de 12% durante el resto del año y que los recortes comiencen tentativamente en marzo de 2027.
Otro factor determinante es el papel del sector de hidrocarburos para las finanzas públicas y las exportaciones.
Mauricio Guzmán destacó que Colombia tiene actualmente cerca de siete años de reservas probadas de petróleo y produce algo más de 700.000 barriles diarios, frente a un millón de barriles que llegó a producir hace una década.
Además, cerca de 30% del gas que consume el país es importado, luego de perder la autosuficiencia que mantenía hasta 2022. Por ello, consideró que la anunciada reactivación de la explotación y reposición de reservas presenta una oportunidad para fortalecer la producción, las exportaciones y los ingresos de país.
De esta manera, el escenario que enfrenta Colombia después de las elecciones estaría marcado por la capacidad del nuevo Gobierno para convertir el optimismo de los mercados en resultados concretos.
El ajuste fiscal, la recuperación de la inversión y el fortalecimiento de sectores estratégicos serán determinantes para la confianza. “El mercado ya dio un voto de confianza. Ahora viene la ejecución”, concluyó.