Tarjetas de crédito y vehículos lideraron solicitudes crediticias en el primer trimestre
jueves, 21 de mayo de 2026
Un nuevo informe de TransUnion reveló que esta industria ha tenido un buen comportamiento en Colombia, mientras que la morosidad ha caído
Colombia ha vivido unas etapas mixtas con respecto al crédito; parece que hay síntomas identificados por TransUnion que evidencian que esta industria definitivamente se está recuperando. Pese a la incertidumbre que generó el incremento en las tasas de interés, el primer trimestre reveló que las originaciones de crédito crecieron en la mayoría de los productos.
Los rubros que lideraron fueron tarjetas de crédito y vehículos con tasas del 25.6% y 15.6%, respectivamente. En contraste, vivienda y libranza cayeron 12,0% y 4,3%.
TransUnion señaló que, si bien las entidades continúan mostrando cautela, las tarjetas de crédito crecieron para los consumidores de todos los niveles de riesgo, liderados especialmente por aquellos de mayor riesgo, lo que sugiere un aumento en el apetito de colocación de crédito de las entidades. “Esta nueva postura, podría advertir una posible flexibilización gradual de los criterios de otorgamiento en algunos portafolios”.
“En general, las entidades siguen mostrando cautela en la manera en que dan acceso al crédito según el perfil de riesgo de los consumidores. Sin embargo, en el primer trimestre del año, comenzamos a observar un cambio gradual en esta postura. En los tres meses finalizados en febrero de 2026, la participación de las originaciones a consumidores por debajo del segmento prime aumentó en los portafolios de tarjetas de crédito, libranza y microcrédito, señalando una posible flexibilización gradual de los criterios de otorgamiento en algunos portafolios, combinados con estrategias medidas de riesgo crediticio”, afirmó Virginia Olivella, directora senior de Investigación y Consultoría de TransUnion Colombia.
Con respecto al compromiso de pago de los consumidores, destacó que hubo mejorías en este periodo, en medio de un entorno de riesgo más favorable y una mejora generalizada en la calidad crediticia, dando lugar a portafolios de crédito más saludables.
“Las mejoras más significativas se observaron en tarjetas de crédito, créditos de libre inversión y microcrédito, mientras que los créditos de libranza registraron un ligero aumento en las tasas de morosidad, aunque partiendo de un bajo nivel base de morosidad”, señaló.
Por otra parte, el indicador de carga financiera tuvo una disminución, es decir, la proporción del ingreso mensual destinada al pago de deudas, podría estar impulsando también parte de esta mejora en el comportamiento de pago. El indicador se situó en 35,4% en el primer trimestre de 2026, menor a 36,6% de un año antes, en un entorno de aumento del costo de la deuda, lo que podría reflejar mejoras por parte de los consumidores en el manejo de las deudas y gastos de los hogares.