TLC: era de asegurar el campo

José Luis Plana

La reciente entrada en vigencia del TLC ha hecho despertar a los empresarios del campo sobre la competitividad y los avances que tienen que desarrollar para participar activamente y convertirse en compañías que estén a la altura de las norteamericanas.

Según las cifras del Dane, la reciente ola invernal afectó gravemente el país, dejando 2.350.207 damnificados. Dentro de las familias afectadas, hubo 603.895 hogares con pérdidas agropecuarias, más de 483.929 cultivos damnificados por inundaciones, 242.137 hogares con pérdidas de ganado y 263.726 familias con pérdidas de aves de corral. Preocupa además la situación actual de riesgo en la que se encuentran los cultivos nacionales, pues las cifras indican que menos de 1% de las plantaciones del país se encuentran aseguradas.

Siendo la agricultura una de las 5 locomotoras del Gobierno de Juan Manuel Santos, la Resolución 00053 de 2012 del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, buscando apoyar y preservar la actividad del campo, fija como requisito a partir de mediados del presente año, adquirir un seguro agrícola a todos los productores del campo que soliciten un crédito de línea Finagro y que siembren cultivos de ciclo corto o café siembra nueva o renovación. En cuanto a los requisitos para acceder a él, no se contempla que el solicitante tenga alguna operación de crédito vigente, por lo que prácticamente cualquier agricultor que quiera asegurar su producción puede adquirirlo.

Además, el Gobierno Nacional estimula esta práctica otorgando un subsidio de 60% de la prima para pólizas colectivas, incentivando de esta forma la asociación entre los agricultores. De hecho, para 2012, se presupuestó una suma de $31.000 millones destinada a otorgar subsidios al seguro agrícola, por lo que un gran porcentaje de los empresarios del campo podrá acceder a dicha subvención.

Es el momento preciso para que los agricultores del país aseguren sus tierras y estén cada día mejor preparados, y no quedar rezagados frente al nuevo contexto. Por este motivo es importante ofrecerles corretaje de seguros y reaseguros, consultoría en gestión integral de riesgos agroindustriales, servicios telemáticos, capacitación, administración y operación en seguros agroindustriales y servicios de inspección y ajuste de pérdidas que los apoye en su labor.

Los seguros agrícolas protegen las inversiones de los productores por muerte de las plantas o pérdidas de producción como consecuencia de adversidades climatológicas y/o biológicas, que no puedan ser controladas por el agricultor, incluyendo entre ellas las inundaciones, las sequías, las heladas, el exceso de lluvias o los vientos fuertes, riesgos a los que casi todo tipo de cultivos está expuesto. Actualmente en el mercado nacional hay dos tipos de este seguro: los comerciales que protegen la inversión de los agricultores por eventos que afecten de manera particular su plantación y los seguros para núcleos agrícolas. Aon viene trabajando, ofreciendo y desarrollando desde hace varios años estos servicios en países de Latinoamérica como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y México, a través de un equipo de profesionales especializados en este sector.

Es misión de todos los sectores de la economía empujar al sector agrícola y brindarle las herramientas que le permitan abrirse camino al futuro y enfrentar de manera competitiva y con liderazgo los nuevos retos que aparecen con el TLC.