Finanzas

Una historia que cumple más de dos años

María Carolina Ramírez Bonilla

Los cambios en la Bolsa Mercantil de Colombia (BMC) comienzan en marzo de 2010, cuando la entidad cambia de nombre, en vez de Bolsa Nacional Agropecuaria (BNA).

Desde ese momento, la BMC tendría la misión de ser el líder con más de 30 años de experiencia, en la negociación de commodities e instrumentos financieros para el sector agroindustrial.

Un año después, la junta directiva aceptó la renuncia del presidente de turno, Juan Carlos Botero Ramírez, quien se vio envuelto en una polémica por su gestión administrativa.

Éste luego empezó a recibir críticas por su gestión de parte de los gremios de Fedegán y Fenavi. Los problemas se evidenciaron cuando se encontró un faltante o incumplimiento con los contratos a término específicamente en el área de ganado. 'Que se tratan de operaciones para financiar el sector avícola, porcícola y ganadero, donde un inversionista pone la plata para levantar animales y venderlos, pero muchos agricultores no respondían y era la Cámara de Riesgo la que pagaba esas obligaciones', explicó Botero en su momento.

Después de la salida de Botero, se nombró a Jorge Tarazona quien debido a quebrantos de salud renunció a su cargo el año pasado y por eso se elegido a Iván Darío Arroyave como nuevo presidente.

El actual directivo, en una reciente entrevista con LR, dijo que los problemas con los contratos ganaderos estaban absolutamente resueltos.

'Se tuvieron dificultades de diseño especialmente en la Cámara de Compensación pero ya se corrigieron en su totalidad. El problema fue plenamente identificado y controlado en un ciento por ciento. Es importante decir que todos los contratos de la Cámara llegaran a su vencimiento en mayo de este año, y ante cualquier escenario negativo se cuenta con los recursos para atender siniestros', dijo Arroyave.

Ahora se presenta un nuevo episodio en esta historia y todos están atentos a quién deberá pagar los incumplimientos: la Cámara o las sociedades comisionistas.