Acciones Peugeot se hunden por dudas sobre recortes

Reuters

Las acciones de PSA Peugeot Citroen se desplomaron hoy a mínimos de 26 años, debido al temor a que un plan para recortar 8.000 empleos y cerrar una planta cerca de París no sea suficiente para mantener encarrilada a la segunda mayor automotriz de Europa.

Las acciones de la compañía cayeron hasta un 9,2 por ciento a 6,372 euros mientras los inversores evaluaban la divulgación de enormes pérdidas y las sombrías perspectivas que la compañía francesa había admitido previamente. La agencia Moody's dijo que podría degradar la calificación de crédito de Peugeot.

 
Al anunciar el plan de cerrar su planta de Aulnay cerca de París en el 2014, Peugeot advirtió el jueves sobre una pérdida neta en el primer semestre y dijo que su división de manufacturas estaba consumiendo 200 millones de euros (245 millones de dólares) al mes.
 
El flujo de dinero en efectivo operativo se mantendrá en el rango negativo hasta el 2015, agregó la empresa.
 
Trabajadores en la fábrica que será cerrada y en otra planta que afrontará despidos en Rennes realizaron huelgas el día de hoy, mientras que los titulares de los medios reflejaban la indignación pública, elevando la presión sobre el presidente Francois Hollande para que frene los recortes.
 
"La mala noticia es el nivel de dolor que Peugeot está sufriendo actualmente para llegar a este punto", dijo el viernes la analista de Barclays Capital Kristina Church, que redujo el precio meta del banco sobre las acciones a 5 euros desde 8,5 euros por la posibilidad de que no haya "una solución a la vista hasta el 2014".
 
Las acciones de Peugeot bajaban un 7,5 por ciento a las 1220 GMT. Los títulos han caído casi en un tercio durante este año, en relación al avance del 10 por ciento del índice de la industria STOXX Europe 600.
 
Las automotrices europeas están pasando por las peores turbulencias de la industria en décadas y Peugeot ha experimentado buena parte del impacto debido a su exposición a los mercados de los países de la zona euro afectados por la crisis de deuda y al estancamiento económico.
 
Moody's puso la calificación "Ba1" de Peugeot "bajo revisión para una rebaja" tras citar los problemas de efectivo de la compañía, las pérdidas en el mercado automotriz y su declive en la producción.
 
"Peugeot afronta una tremenda presión operacional en términos financieros", dijo Falk Frey, analista de la agencia de calificación crediticia.
 
Hollande, un líder socialista, ha dicho a sus ministros que está "extremadamente preocupado" por los recortes y los instó a minimizar el impacto social, según informó su oficina el jueves.
 
Pero el Gobierno no ha pedido a Peugeot que abandone el plan, lo que generó la ira de los poderosos sindicatos del país.