Acuerdo de Trump con Venezuela deja a la industria petrolera 'sorprendida'
domingo, 6 de septiembre de 2026
Este acuerdo ha provocado una ola de inquietud y alarma entre los líderes de la industria, quienes temen que interrumpa las negociaciones comerciales en curso
Bloomberg
El presidente Donald Trump se ha jactado de que su amplio acuerdo petrolero con Venezuela, que en la práctica otorga a Estados Unidos el control sobre gran parte de la riqueza petrolera del país, es posiblemente "el mejor acuerdo jamás firmado".
Algunos ejecutivos petroleros estadounidenses discrepan.
De hecho, este acuerdo ha provocado una ola de inquietud y alarma entre los líderes de la industria, quienes temen que interrumpa las negociaciones comerciales en curso y los excluya de algunos de los objetivos más prometedores de Venezuela.
Estas preocupaciones fueron comunicadas a Bloomberg por personas familiarizadas con el asunto que pidieron permanecer en el anonimato para poder expresarse con mayor franqueza. Algunos reconocieron la dificultad de criticar públicamente el pacto, dado el evidente entusiasmo del presidente por él, ocho meses después de que las fuerzas estadounidenses irrumpieran en Caracas y capturaran al presidente Nicolás Maduro, en una operación que Trump proclamó como una gran oportunidad para las compañías petroleras estadounidenses.
El interés de las compañías energéticas por reactivar la deteriorada industria petrolera de Venezuela culminó el miércoles en una ceremonia celebrada en Caracas, a la que asistieron la presidenta interina del país, Delcy Rodríguez, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y los directivos de empresas energéticas como Chevron Corp., Eni SpA y GE Vernova Inc., quienes firmaron acuerdos de inversión.
Pero esos acuerdos, que se habían gestado durante meses, quedaron eclipsados por el pacto que Trump anunció en sus redes sociales el viernes pasado. El gobierno estadounidense adquirirá una participación de 35% en North American Blue Energy Partners, una petrolera privada liderada por el controvertido inversor Alejandro Betancourt, que ha obtenido derechos por 100 años para desarrollar 17 yacimientos petrolíferos venezolanos.