Alza de los combustibles golpea a Kast y desata las dudas entre sus propios votantes
jueves, 26 de marzo de 2026
Una encuesta realizada después del anuncio del incremento de precios mostró que su aprobación cayó cuatro puntos porcentuales
Bloomberg
En algunas zonas de Chile, las gasolineras están comenzando a quedarse sin combustible, mientras los conductores se apresuran a cargar antes de que los precios aumenten hasta 54% el jueves. Molestos por los incrementos, algunos chilenos golpearon cacerolas el miércoles por la noche, mientras protestas estudiantes cerraron brevemente una línea clave del metro en Santiago.
El nuevo gobierno del presidente conservador José Antonio Kast decidió traspasar completamente el impacto total del shock de precios del petróleo a la mayoría de los consumidores, argumentando que el gasto irresponsable de la administración anterior no dejaba otra alternativa. A solo dos semanas de asumir, Kast enfrenta el rechazo incluso entre algunos de sus partidarios, que respaldaron un gobierno “de emergencia” centrado en la lucha contra la delincuencia y la inmigración, no en el precio de los combustibles.
Una encuesta de Cadem publicada el miércoles, realizada después de que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anunciara el abrupto aumento de los precios el lunes por la noche, mostró que la aprobación de Kast cayó cuatro puntos porcentuales a 47%, mientras su desaprobación subió siete puntos a 49%.
“Como una persona que votó por Kast, me preocupa la solidez de sus argumentos”, dijo Ramón Gutiérrez, camionero del centro-sur de Chile, bastión conservador de apoyo al mandatario.
Además del impacto inmediato del diésel, Gutiérrez señaló que le preocupan los mayores costos de mano de obra, repuestos y neumáticos.
"El gobierno debía haber hecho esto de manera más gradual. Yo hubiera sido más cauto", dijo.
En una entrevista pregrabada con Teletrece el lunes por la noche, el ministro Quiroz comentó que los camioneros, así como él, "no hacen milagros. Van a tener que traspasar el precio".
Pero un traspaso total no es realista, dijo José Villagrán, presidente de la Asociación Gremial de Dueños de Camiones de Malleco y Cautín. “Estamos muy preocupados porque se necesita capital de trabajo para subsistir, y quienes tenemos menos de 10 camiones vivimos del día a día”, afirmó.
“Incluso estamos evaluando si es mejor no salir a trabajar”, añadió Villagrán. “La situación es muy, muy complicada”.
Los camioneros se están reuniendo para definir su respuesta al inesperado aumento de precios, dijo.
Por ahora, el gobierno promete mayor seguridad para los camioneros, pero sin ayuda directa.
Kast ha redoblado sus críticas al gobierno de su predecesor, el presidente Gabriel Boric, por haberle atado las manos. "Nosotros hoy día enfrentamos una crisis mundial y una crisis fiscal. Crisis mundial que no buscamos, por una guerra, y crisis fiscal que es responsabilidad de quienes nos antecedieron".
Ese mensaje podría volverse difícil de sostener en la medida que la economía absorba el impacto. Los incrementos se trasladarán a los precios internos y elevarán “significativamente” la inflación, advirtió el Banco Central de Chile el martes tras mantener la tasa de interés sin cambios.
“Yo creo que está bien que se haga un ajuste y se ponga mano dura”, dijo el jubilado y votante de Kast, Guillermo Valdivielso, de 76 años. “Pero espero que esto no se convierta en un infierno”.
La inquietud evoca las protestas violentas de octubre de 2019 por Múltiples demandas, que sentaron las bases políticas para el ascenso de la campaña de orden y seguridad de Kast.
“Herida autoinfligida”
Los agricultores chilenos, golpeados por la alza de precios en todo el complejo energético, desde el diésel hasta los fertilizantes, son otro grupo cercano a Kast que siente el impacto.
Alejandro Prieto, quien cultiva cerezas en un terreno de 20 hectáreas cerca de Rapel, en la zona central de Chile, anticipó el aumento de los combustibles cuando estalló la guerra en Medio Oriente. Hace dos semanas almacenó 500 litros de diésel, suficientes para unos cuatro meses.
“Esto me da un poco de protección”, dijo. “Tuve suerte”.
El aumento de los precios del combustible fue una “decisión difícil, pero necesaria”, dijo Antonio Walker Prieto, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura. Pero advirtió que “un aumento de esta magnitud presiona directamente los costos de producción y logística, lo que podría trasladarse al precio de los alimentos”.
Para la nueva administración, el impacto “es una herida autoinfligida”, dijo Patricio Navia, politólogo de la Universidad de Nueva York. “Es cierto que el gobierno anterior fue fiscalmente irresponsable, pero eliminar los subsidios de golpe equivale a retirar antidepresivos a un paciente y esperar que no haya efectos secundarios”.
Automovilistas hacen fila en una estación de servicio en Santiago, el martes 24 de marzo.
El gobierno implementó el aumento al flexibilizar un mecanismo de estabilización de larga data conocido como Mepco. Al mismo tiempo, presentó un paquete de medidas de mitigación, incluyendo la congelación de tarifas de autobuses en Santiago, un subsidio en efectivo para taxistas y una rebaja estacional del precio del queroseno utilizado para calefacción.
A diferencia de los incrementos de los combustibles, aplicados por decreto, varias de las compensaciones deben ser aprobadas por el Congreso. Hasta ahora, la mayoría de los proyectos avanzan sin mayores obstáculos.
La industria minera, principal motor de la economía chilena, también evalúa el impacto. "Claramente la minería sigue siendo rentable. Pero eso no significa que este aumento en los costos de los combustibles no vaya a pegar en la estructura de costo de las compañías", dijo el analista senior de Cesco, Cristián Cifuentes. “Las que pueden verse más afectadas, particularmente son las medianas mineras o incluso los pequeños productores”.
¿Qué emergencia?
Mientras los distribuidores de combustible se apresuran en reabastecer estaciones de servicio vacías, un grupo estudiantil convoca a nuevos cacerolazos la noche del miércoles.
La estatal Enap SA, que cubre 60% de la demanda nacional mediante refinación e importaciones, informó que no hay problemas en sus instalaciones ni en sus operaciones mayoristas. La empresa indicó que abastece 90% de la gasolina, 40% del diésel y 70% del combustible de aviación. El principal distribuidor, Empresas Copec SA, señaló que opera con normalidad y que cualquier escasez es transitoria.
Para ajustarse a las nuevas circunstancias, Kast está reformulando su narrativa de “emergencia”. “Esta idea de emergencia es una cuestión comunicacional que ha sido muy fructífera, porque es engañosa”, dijo Isabel Castillo, politóloga de la Universidad de Chile. “La pregunta es hasta cuándo se va a sostener, hasta cuándo va a ser creíble”.
“En ese sentido, este es el gran momento para una medida dolorosa como esta; cuando todavía tienes más posibilidades de echarle la culpa de cualquier cosa al gobierno anterior, cuando todavía la popularidad no ha bajado tanto”, agregó Castillo.