Apuesta favorita de carry trade pierde brillo de cara a las elecciones en Brasil
miércoles, 12 de agosto de 2026
Los mercados locales de deuda ya han mostrado algunas señales de tensión, entre ellas un fuerte aumento de los rendimientos
Bloomberg
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La preocupación electoral comienza a filtrarse en los mercados brasileños, llevando a algunos inversionistas a reducir su exposición a uno de los carry trades más rentables del año mientras se preparan para una mayor volatilidad de cara a las elecciones presidenciales de octubre.
En VanEck, los gestores de cartera David Austerweil y Eric Fine han evitado las apuestas en renta fija local brasileña debido a los riesgos electorales. Thierry Larose, de Vontobel, por su parte, redujo su exposición al real, al considerar que la moneda ofrece poco margen de protección ante un acontecimiento desfavorable para los mercados. Kieran Curtis, de Aberdeen, también ha estado recortando su exposición a la divisa brasileña.
“Tiene sentido llegar al período electoral con algo menos de riesgo en Brasil”, afirmó Curtis, responsable de deuda en moneda local de mercados emergentes de Aberdeen. Se trata de “prepararse para la volatilidad, más que de actuar directamente en función de una opinión sobre el resultado”, agregó.
Aunque la campaña aún no ha comenzado formalmente, el presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva lidera actualmente las encuestas y los mercados de apuestas le asignan aproximadamente dos probabilidades entre tres de conseguir otro mandato. Esto mantiene en alerta a los inversionistas, ya que Brasil amenaza con ir a contramano del giro hacia la derecha observado en otros países de América Latina.
La posibilidad de otro mandato de Lula está reavivando las dudas sobre si aplicaría el ajuste fiscal necesario para estabilizar las finanzas públicas. Esas mismas preocupaciones alcanzaron un punto crítico en diciembre de 2024, cuando la pérdida de confianza en la capacidad del gobierno para contener el deterioro fiscal llevó al real a un mínimo histórico y provocó una fuerte venta de acciones y deuda tanto en moneda local como extranjera, mientras los operadores se apresuraban a buscar coberturas frente a un posible default soberano.
Larose, gestor de cartera de Vontobel en Zúrich, afirma que no tiene idea de quién ganará las elecciones presidenciales. Sin embargo, está convencido de algo: el real “no incorpora en absoluto ningún tipo de acontecimiento político desfavorable”.
El martes, una encuesta que mostró a Lula con una ventaja sobre Flávio Bolsonaro mayor que la registrada en la mayoría de los otros sondeos seguidos por los mercados contribuyó a una venta masiva del real, que fue la moneda de peor desempeño entre las 31 principales divisas monitoreadas por Bloomberg. El fondo iShares Msci Brazil ETF, de US$8.400 millones, registró su mayor salida diaria de capital desde 2013, mientras JPMorgan Chase & Co. redujo su recomendación sobre las acciones brasileñas y afirmó que “preferiría mantenerse al margen antes que pagar por la incertidumbre”.
El real también quedó rezagado frente a la mayoría de sus pares el miércoles, al caer frente al dólar mientras la mayoría de las monedas de los mercados emergentes avanzaban.
Los mercados locales de deuda ya han mostrado algunas señales de tensión, entre ellas un fuerte aumento de los rendimientos y una demanda vacilante en las subastas semanales del Tesoro. Sin embargo, hasta hace poco el real y las acciones se habían mostrado relativamente resistentes, ya que un entorno global favorable para los activos de riesgo ayudaba a contrarrestar las preocupaciones internas.
Según datos de State Street, las coberturas sobre el real brasileño siguen siendo bajas en comparación con ciclos electorales anteriores, lo que deja mayor margen para que la moneda se debilite si los inversionistas buscan protección antes de los comicios, según Ning Sun, estratega sénior de mercados emergentes de la firma en Boston.
“Los inversionistas finalmente están empezando a prestar atención a los riesgos electorales en Brasil”, afirmó Sun, quien prefiere el peso colombiano entre las monedas de mayor rendimiento.
La inquietud también comienza a manifestarse entre los gestores de fondos locales, donde las preocupaciones por el deterioro fiscal de Brasil y la persistencia de la inflación se ven amplificadas por los riesgos electorales.
Ibiuna Investimentos mantiene posiciones que apuestan por tasas de corto plazo más bajas y tasas de largo plazo más altas, según su carta mensual de julio a los inversionistas, reflejando una preocupación más amplia de que los riesgos fiscales mantendrán elevados los costos de financiamiento en los vencimientos más largos.
Adam Capital, el fondo de cobertura con sede en Río de Janeiro dirigido por Marcio Appel, advirtió que las tasas reales de los bonos gubernamentales ligados a la inflación han superado 8%, un nivel que calificó de “claramente insostenible”. Aunque el real mantiene una trayectoria favorable, su fortaleza tiene un costo elevado para la dinámica de la deuda brasileña y oculta la magnitud de los desafíos que se avecinan, señaló la firma en su carta de julio.
El real brasileño acumula un avance de alrededor de 6% frente al dólar este año, uno de los mejores desempeños entre las monedas de mercados emergentes. Las ganancias están respaldadas por unas de las tasas de interés reales más altas del mundo, lo que convierte a la divisa en una de las favoritas de los operadores de carry trade, que se financian en monedas de menor rendimiento para invertir en aquellas que ofrecen retornos más elevados.
Aunque Lula es considerado favorito para ganar, algunas encuestas sugieren que la contienda podría estar prácticamente empatada. Jair Bolsonaro, padre de Flávio y expresidente de Brasil, llegó al poder en unas elecciones en las que superó las expectativas. Sin embargo, incluso ante una sorpresa favorable para los mercados, es probable que el real tenga un desempeño inferior al de las tasas nominales, lo que lo convierte en una apuesta menos atractiva, según Larose.
Si Lula gana, es probable que el mercado se sienta decepcionado y reajuste la valoración de los activos brasileños, afirmó Austerweil.
“La historia de Brasil depende de cómo interprete el mercado la restricción fiscal: para que los activos tengan un buen desempeño, el saldo primario debe ser positivo”, afirmó Philip Fielding, gestor de cartera de Fidelity International Management Ltd., quien en las últimas semanas adoptó una posición más neutral sobre la deuda brasileña. “La gran pregunta para mí es: ¿ocurrirá esto sin presión del mercado o solo después de una venta masiva?”.