Aranceles, China, IA e Irán, las decisiones en juego en las 'midterm' de EE.UU.
miércoles, 4 de noviembre de 2026
Inflación y la relación con Rusia también marcan las elecciones, un proceso clave que juzga la gestión de Trump
Más de 100 millones de estadounidenses acudieron a las urnas para las elecciones de mitad de mandato (’midterms’), las cuales definirán lo que queda de la presidencia de Donald Trump, así como las políticas comerciales que se han visto afectadas por la imposición arancelaria desde el país norteamericano a varias naciones.
Sin embargo, estas elecciones no solo definirán las posturas de Trump en torno a los aranceles, sino que también trazarán la hoja de ruta en la guerra de Ucrania contra Rusia, la regulación de la inteligencia artificial, las tensiones en Irán y la guerra comercial contra el gigante asiático, China.
En estas elecciones, para obtener la mayoría en la Cámara de Representantes, un partido necesita 218 escaños. En el Senado, se requieren 51 escaños para lograr la mayoría absoluta.
No obstante, si la cámara alta queda dividida a partes iguales (50-50), el vicepresidente tiene el voto decisivo, lo que otorga a su partido el control de la misma.
El pronóstico, según distintas consultoras, posicionaba con una mayor favorabilidad de votos a los demócratas, el partido político opositor al presidente Donald Trump.
Según el sondeo de Reuters/Ipsos, 48% de los votantes registrados acudieron a las urnas impulsados por una intensión de rechazo a Trump, frente a 25% a favor y otro 25% que afirmó que su figura no influye en la decisión, lo que convierte a estos comicios en un plebiscito directo a su administración.
Entre el electorado independiente, ese rechazo hacia la gestión del mandatario alcanzó hasta 50%.
En materia económica, el descontento es el principal motor electoral, ya que 48% de los estadounidenses señaló al alto costo de vida como el factor principal de su intención de voto, muy por encima de temas como las normas democráticas con 26% o la inmigración que alcanzó 13%.
Esta preocupación se encuentra alimentada por la imposición de aranceles, una medida comercial que 72% del electorado calificó como perjudicial para su economía.
La presión financiera se refleja fuertemente en el ámbito familiar, donde 49% de los votantes y 54% del segmento hispano aseguraron que sus finanzas han empeorado desde enero de 2025. A esto se suma el alza del precio de los combustibles impulsada por el conflicto en Oriente Medio.
La victoria republicana garantizaría la continuidad del modelo proteccionista con aranceles generales de 10% y de hasta 60% para productos chinos, respaldada por recortes tributarios y desregulación productiva para reducir la inflación.
En contraste, el triunfo demócrata buscaría imponer un freno legislativo, ejercer una mayor fiscalización sobre el Ejecutivo en el Congreso, buscar barreras no arancelarias e impulsar subsidios dirigidos para aliviar los precios en bienes esenciales.
En el frente internacional y tecnológico, la conformación del nuevo Congreso será determinante para tres grandes disputas.
Respecto a la rivalidad comercial con China y el avance de la inteligencia artificial, el debate se divide entre la desregulación acelerada de los republicanos y la exigencia demócrata de marcos éticos con estrictos controles a la exportación.
Todo esto sucede mientras el Legislativo norteamericano revisa US$52.000 millones en subsidios de la Ley Chips y 42% de los votantes pide limitar la construcción de grandes centros de datos debido a sus impactos negativos sobre el medio ambiente.
Por otro lado, la intervención militar contra Irán llega al proceso electoral envuelta en un amplio rechazo social, pues 55% de los votantes cree que la acción no valió la pena frente a un 25% que la apoya, dándole a los demócratas una ventaja de 11 pps. en la preferencia ciudadana sobre la gestión del conflicto para imponer una mayor supervisión a los fondos bélicos.
Finalmente, en el escenario europeo, están en juego US$175.000 millones en ayuda militar y económica a Ucrania. Mientras el oficialismo republicano presiona para recortar ese gasto y negociar exenciones comerciales energéticas con Moscú, la oposición demócrata aboga por mantener e incrementar el respaldo defensivo a Kiev.
Grandes donantes a campañas políticas no tienen límites para los aportes
La influencia del dinero en la política federal estadounidense vuelve a quedar en el centro del debate público ante el rol que desempeñan los sectores de mayor poder adquisitivo.
Bajo el marco normativo actual, los grandes donantes e inversionistas carecen de límites efectivos al momento de destinar sumas millonarias a super PACs (comités de acción política de gasto independiente) y campañas con el objetivo de moldear el resultado electoral e incidir en las decisiones del Congreso estadounidense.