Avanzan las votaciones en Francia en las que Sarkozy podría perder la presidencia

– Las urnas de la Francia continental abrieron este domingo en unas elecciones que podrían convertir a Nicolas Sarkozy en el undécimo gobernante europeo que pierde el cargo por la crisis económica, coronando a François Hollande como el primer presidente socialista francés en 17 años.

Impulsado por una corriente de descontento ante la incapacidad de Sarkozy de frenar el rampante desempleo durante sus cinco años de mandato, Hollande estaba entre cuatro y ocho puntos por delante en los sondeos de opinión para unos comicios que podrían dar un cambio de dirección a Europa.

Aunque el presidente ha recortado unos pocos puntos de la ventaja de Hollande en los últimos días de una campaña frenética, los propios asesores del conservador admiten en privado que haría falta un milagro para poner los vientos a su favor y que obtenga un segundo mandato.

"Es como un corredor, no pensará que se ha acabado hasta el mismo final, pero yo diría que tiene una posibilidad entre seis", dijo a Reuters un miembro del círculo más cercano a Sarkozy bajo condición de anonimato, poco antes de que la campaña terminara el viernes. "La incertidumbre sobre el resultado de la votación ha caído a un nivel extremadamente bajo", dijo a su vez el economista de BNP Paribas Dominique Barbet.

Las estaciones electorales operan entre las 08.00 (0600 GMT) y las 18.00 (1600 GMT) horas del domingo, salvo en las grandes ciudades, donde cerrarán dos horas más tarde. Se publicarán previsiones fiables del resultado basadas en un recuento parcial de los votos en cuando cierren los últimos centros de votación.

Los medios que publiquen sondeos a boca de urna o resultados parciales antes de tiempo se arriesgan a multas y medidas legales. Hollande, un político de maneras amables y carrera popular, lleva semanas con una ventaja estable, tras esbozar en enero un amplio programa basado en alzas de impuestos, especialmente sobre los más acaudalados, financiar el gasto y mantener bajo control el déficit público.

El candidato se ha beneficiado tanto de su programa como de una corriente de sentimiento anti Sarkozy, debido en parte al estilo vistoso y en ocasiones arrogante del presidente, así como al descontento por esas penurias económicas que ya han derrocado a líderes en Gran Bretaña o Portugal.

Los comicios coinciden con unas elecciones griegas en las que también se espera que los votantes castiguen a los grandes partidos por la miseria económica. "Claramente el público votante se está hartando de políticas fracasadas", dijo a Reuters TV en Nueva York el economista ganador de un Nobel Paul Krugman