Bahamas cancela el Chárter Yacht Show 2026 tras caída en participación de embarcaciones
miércoles, 11 de febrero de 2026
De acuerdo con informes citados por el gremio, el destino habría perdido cerca de 40% de su mercado de yates extranjeros y la ocupación de marinas cayó entre 20% y 25%
Bahamas suspendió el Chárter Yacht Show 2026 y encendió alertas en la industria náutica regional. La cancelación del evento, uno de los principales encuentros del sector en el Caribe, llevó a la Asociación Náutica de Colombia (Asonáutica) a revisar lo que está ocurriendo en ese mercado y a advertir sobre los efectos que pueden tener decisiones regulatorias mal calibradas.
Meylin Carballo Salguedo, nueva directora de Asonáutica, señaló que la suspensión deja una señal directa sobre el impacto de las políticas públicas en esta actividad. El evento, previsto para inicios de 2026, fue cancelado por la Association of Bahamas Marinas ante la baja participación de embarcaciones. Según explicó, el descenso se dio tras el aumento de tarifas y la implementación de nuevas regulaciones que elevaron los costos de operación en ese país.
Carballo indicó que lo que comenzó como un ajuste fiscal terminó reflejándose en menor actividad económica y pérdida de competitividad. El propio gobierno de Bahamas anunció una revisión, a nivel de Primer Ministro, de las tarifas de navegación y normas de entrada, luego de que el sector reportara afectaciones en el turismo náutico.
De acuerdo con informes citados por el gremio, el destino habría perdido cerca de 40% de su mercado de yates extranjeros y la ocupación de marinas cayó entre 20% y 25%. El incremento del IVA al chárter extranjero y su consolidación en una tarifa de 14% fue calificado por operadores como insuficiente para recuperar la confianza.
El antecedente no es nuevo en la región. En los años noventa, Estados Unidos aplicó el llamado “luxury tax”, una medida que terminó afectando astilleros y empleos antes de ser derogada. Canadá también revirtió decisiones similares tras evidenciar un freno a la inversión en el sector náutico.
Desde Asonáutica insisten en que una embarcación no se limita al valor del activo. Alrededor de cada yate hay empleo especializado, servicios de marina, mantenimiento, combustible, provisiones y turismo. El ingreso, afirman, no proviene únicamente del impuesto directo, sino del movimiento económico que se genera en las ciudades costeras.
El gremio sostiene que cuando los costos de registro, navegación o permanencia aumentan sin una visión integral, los inversionistas optan por otros destinos. En ese contexto, Colombia aparece en el análisis. Para la asociación, el país tiene condiciones para consolidarse como hub náutico del Caribe, siempre que el marco regulatorio facilite trámites, promueva la formalización y atraiga embarcaciones.
La cancelación del evento en Bahamas, concluyen, se convierte en una referencia concreta para la discusión local sobre regulación e inversión en la industria náutica.