Bancos piden no comprar en bolsa por crisis de Irán hasta que el mercado se corrija en 10%
domingo, 1 de marzo de 2026
La oportunidad de comprar en bolsa dependerá de la evolución de la crisis iraní, de que haya desescalada y se reabran las rutas petroleras
Expansión - Madrid
El nuevo conflicto geopolítico puede ser más grave que otros precedentes, y algunos bancos piden no entrar al mercado hasta que haya una corrección de 10%.
La negativa reacción del mercado ante las tensiones vividas en Oriente Medio durante los últimos tres años (por el ataque de Hamás a Israel en octubre de 2023 o el golpe a Irán en junio de 2025, por ejemplo) fue aprovechada por los inversores para "comprar con las caídas" y lograr ganancias, ya que la Bolsa se recuperó con rapidez.
Pero esta vez, ante la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Teherán, esa estrategia puede tardar más en funcionar, según están avisando bancos y fondos a los inversores durante este fin de semana.
"No recomendaríamos comprar si hay una caída inmediata, ya que la relación entre riesgo y oportunidad no parece atractiva. Si las Bolsas caen lo suficiente (por ejemplo 10% en el S&P 500) llegará el momento de comprar. Pero no todavía", afirman los analistas de Barclays en una nota a los inversores.
Según la gestora de fondos Franklin Templeton, "la típica reacción inicial suele implicar una caída de la rentabilidad de los bonos estadounidenses y una bajada de la Bolsa, principalmente por un repunte del riesgo. La reacción del dólar no está clara, el oro suele beneficiarse y el bitcoin se ha comportado como un activo de riesgo, por lo que podría caer como la Bolsa. Los mercados a menudo aprenden que esta reacción es a corto plazo, pero no llamamos a comprar las caídas todavía. Históricamente, la geopolítica provoca un salto inicial en prima de riesgo antes de que los inversores concluyan que el impacto en los beneficios será modesto".
En opinión de Scott Chroner, de Citi, todo dependerá del petróleo, que es la principal correa de trasmisión de la crisis iraní al conjunto de la economía global y los mercados. Si se cierra el estrecho de Ormuz, por donde pasa alrededor de 20% del tráfico internacional de crudo, el barril podría superar los US$100 dólares, impulsando la inflación, los costes de empresas y consumidores y dificultando la reducción de los tipos de interés. De momento, el aumento de producción por la Opep puede paliar en parte esa situación, así como la acumulación de inventarios en los últimos meses por varios grandes países consumidores.
Según Mark Wilson, de Jefferies, "en el actual conflicto hay un ángulo que parece controlado (todavía está por ver un impacto naval o en instalaciones petroleras, y parece un conflicto aéreo con misiles más que con botas sobre el terreno). El incremento de la prima de riesgo en el precio del crudo podría no ser tan grande, y la desescalada sigue siendo posible".
ING cree que la actual situación puede llevar el Brent a entre US$80 y US$90 por barril "inmediatamente", con riesgo de llegar a US$100 e incluso a los US$140 en "el peor escenario".
Al final, la oportunidad de comprar en Bolsa dependerá de la evolución de la crisis iraní: si hay desescalada y se reabren las rutas petroleras, los inversores que hayan tomado riesgos podrían beneficiarse, pero en esta ocasión, pueden pasar varios días antes de que esto se clarifique.
Scott Chronert, analista de Citi, afirma que "no hay que infraestimar la importancia de la actual situación para el entorno geopolítico. Pero mirando a las reacciones de la Bolsa a los conflictos militares de los últimos 40 años, nuestra visión general es que la duración del conflicto es lo más crítico. Parece que la preferencia de la actual Administración de Trump es una acción de corta duración. Será crítico que exista una vía de negociación".
Hay tres grandes precedentes en los que un conflicto geopolítico llevó a fuertes subidas del petróleo y arrastró a las bolsas: el embargo de 1973, la guerra del Golfo de 1990 y la invasión de Ucrania en 2022. Queda por ver si el actual conflicto en Irán entra en esa lista o supone un golpe más temporal que permite que los oportunistas vuelvan a hacer dinero con rapidez.