BCE: las dudas sobre el euro han de afrontarse con contundencia

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El BCE ha afirmado que la subida de los diferenciales de riesgo de algunos países de la eurozona relacionadas con las dudas sobre la existencia del euro es inaceptable y ha asegurado que “han de afrontarse de manera contundente”.

En el último boletín mensual publicado hoy, la institución monetaria ha vuelto a defender la existencia de la moneda única europea al afirmar que "el euro es irreversible".

El banco central presidido por Mario Draghi destaca que "se han registrado primas de riesgo excepcionalmente altas en los precios en algunos países" y que "la fragmentación financiera está obstaculizando el funcionamiento efectivo de la política monetaria".

Al mismo tiempo, el BCE vuelve a pedir a los responsables políticos que avancen "con gran determinación en el saneamiento de las finanzas públicas, las reformas estructurales y la construcción de las instituciones europeas" con el fin de rebajar las primas de riesgo.

Sin embargo, reconoce que este proceso requiere tiempo y "los mercados financieros suelen ajustarse una vez que el éxito se hace claramente visible".

Para calmar a los mercados durante el tiempo que lleva la aplicación de estas medidas, el BCE defiende que "los gobiernos deben estar dispuestos a activar los fondos de rescate (el FEEF y el MEDE) en el mercado de deuda en caso de que existan circunstancias excepcionales en los mercados financieros, con una condicionalidad estricta y efectiva acorde con las directrices establecidas".

No obstante, la autoridad monetaria insiste en que con el fin de lograr su objetivo de estabilidad de los precios "puede llevar a cabo operaciones de mercado abierto en firme del tamaño adecuado", así como "la adopción de nuevas medidas de política monetaria no convencionales" destinadas a reforzar su politica monetaria. "En el curso de las próximas semanas, el Eurosistema determinará las modalidades adecuadas de dichas medidas", afirma.

La amenaza de Draghi
El boletín se sitúa en la línea del discurso que realizó Draghi el pasado 26 de julio en Londres. En su declaración, el banquero central avisó a los mercados de que el banco central iba a hacer "todo lo necesario para salvar el euro" y subrayó que "en el momento en que las primas de riesgo dañen el funcionamiento de los canales de transmisión de la política monetaria, ya entran en nuestro mandato".

La euforia inicial de los mercados tras estas palabras quedó rebajada con la reunión del Consejo del BCE del pasado 2 de agosto. Tras mantener la tasa anclada en el mínimo histórico del 0,75%, la institución no concretó nuevas medidas y se limitó a invitar a España a pedir la ayuda a cambio de estrictas condiciones.

Pese al jarro de agua fría que supuso la reunión del BCE, los inversores ya descuentan que España vaya a acogerse al rescate blando para poder paliar el alto coste de su deuda, que llegó a superar la barrera crítica del 7% en sus obligaciones a 2 y 10 años a finales de julio.

De hecho, el bono a 2 años ha reducido su rentabilidad por debajo del 4% en menos de una semana ante las expectativas de que la probable ayuda del BCE a España se centre en la parte corta de la curva de rendimiento de su deuda.

Riesgos bajistas y rebaja de previsiones
Respecto al análisis macroeconómico, el banco central advierte de que el crecimiento económico sigue siendo débil en la zona euro, lastrado por las tensiones en los mercados financieros y una elevada incertidumbre lastran la confianza y el clima económico.

Bajo este panoramana, el BCE ha empeorado sus previsiones para este año y el siguiente. Ahora prevé que la economía en la zona euro caiga un 0,3% en 2012 y un 0,6% en 2013, frente al 0,2% y 1%, respectivamente, calculado en mayo.

La insititución añade que "los principales factores determinantes de las revisiones a la baja son la intensificación de las medidas de saneamiento presupuestario en algunos países del euro y la mayor incertidumbre sobre la crisis de deuda". Considera que "una nueva intensificación de las tensiones de los mercados financieros podría inclinar a la baja el equilibrio de los riesgos para el crecimiento y para la inflación".

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