BCE sigue fuera del mercado de bonos mientras prepara nuevo programa

Reuters

El Banco Central Europeo no realizó compras de bonos soberanos la semana pasada, en la que presento sus planes para lanzar un programa nuevo y más transparente que estará atado a la intervención de los fondos de rescate europeos y a las iniciativas políticas.

Ante una nueva intensificación de la crisis de deuda, con España e Italia en su centro, el presidente del BCE, Mario Draghi dijo el jueves que el banco podría comprar más bonos pero sólo cuando los países hubieran acudido primero por ayuda a los fondos de rescate de la región y aceptado estrictas condiciones.
Algunos inversores quedaron decepcionados por la falta de acción del BCE luego de que Draghi había avivado las esperanzas una semana antes al declarar que el BCE haría "lo que fuera necesario" para salvar al euro, lo que hizo bajar los costos de endeudamiento italiano y español.
La prima que los inversores exigen para quedarse con bonos españoles o italianos a 10 años en lugar de papeles a 2 años se disparó desde que Draghi dijo que el nuevo programa sería diferente al primero y, por ejemplo, se focalizaría en títulos con maduración más corta.
La ausencia de compras de la semana pasada mantiene el caudal de gasto del BCE desde que lanzó su Programa de Mercado de Valores (SMP, por sus siglas en inglés) en mayo del 2010 en 211.500 millones de euros.
El BCE ha usado apenas el SMP en lo que va del año y no compró bonos durante 21 semanas pese a la intensificación de la crisis de deuda en la zona euro, y se volvió cada vez más cauteloso sobre los riesgos que implican el programa, dudando sobre el impacto de programa.
Los críticos dicen que el programa camina muy cerca de un terreno prohibido para el BCE: el financiamiento de gobiernos. Pero muchos economistas creen que las compras irrestrictas del banco podrían ser la única manera para controlar la crisis de deuda en el corto plazo.
El BCE ha quedado marcado por el SMP. El fracaso de las compras para controlar la crisis ha dañado su reputación y el año pasado sufrió la renuncia de dos integrantes alemanes, Axel Weber y Juergen Stark, que se alejaron por su rechazo al programa.