Boeing supera las expectativas de flujo de caja y registra nuevo cargo por el Air Force One
martes, 28 de julio de 2026
El fabricante ya ha asumido más de US$3.000 millones en sobrecostos por este programa, situación que ha generado críticas de Donald Trump
Bloomberg
Boeing registró un flujo de caja libre de US$631 millones en el segundo trimestre, muy por encima de la expectativa de los analistas, que proyectaban una salida de US$331 millones. El resultado fue impulsado por mayores pagos por entregas de aeronaves, mientras que los ingresos crecieron 8%, hasta US$24.600 millones. La compañía mantuvo su previsión de generar entre US$1.000 millones y US$3.000 millones de flujo de caja libre en 2026.
El desempeño se vio parcialmente opacado por un nuevo sobrecosto de US$280 millones en el programa Air Force One, que acumula años de retrasos y costos superiores al presupuesto. Boeing explicó que el incremento responde a la incorporación de personal de ingeniería y control de calidad, así como a inversiones relacionadas con el proceso de certificación de los aviones presidenciales.
El fabricante ya ha asumido más de US$3.000 millones en sobrecostos por este programa, situación que ha generado críticas de Donald Trump y dudas sobre si las aeronaves estarán listas antes de que concluya su segundo mandato, a comienzos de 2029. Mientras tanto, el mandatario utiliza un Boeing 747-8 reacondicionado, donado por Qatar.
La compañía reportó una pérdida ajustada de US$0,76 por acción, superior a la pérdida de US$0,28 estimada por los analistas. Boeing continúa avanzando en su recuperación tras varios años marcados por problemas de calidad y cambios en su dirección.
Actualmente, el fabricante produce 47 aeronaves 737 Max al mes en su planta del área de Seattle y prevé aumentar ese ritmo hasta 63 unidades mensuales. La aceleración de la producción es clave para fortalecer su balance y aprovechar una cartera de pedidos valorada en US$715.000 millones, reforzada tras el Salón Aeronáutico Internacional de Farnborough.
Boeing también se acerca a obtener la certificación del modelo 737-7, mientras que el Max 10 podría recibir la aprobación regulatoria hacia octubre. Además, reiteró que el 777X mantiene su cronograma para entrar en servicio en 2027.
"Si bien estamos progresando en nuestros programas de desarrollo, nunca se termina hasta que se termina", afirmó Kelly Ortberg, directora ejecutiva de Boeing, en un memorando dirigido a los empleados.
A comienzos de este mes, la compañía recuperó la autorización de la Administración Federal de Aviación (FAA) para certificar aeronaves antes de entregarlas a sus clientes, facultad que había perdido tras el incidente ocurrido con un 737 Max en 2024, que expuso fallas en los controles de calidad.
"A medida que sigo reuniéndome con nuestros clientes, proveedores y socios, todos dicen lo mismo: está surgiendo un Boeing diferente y mejor", aseguró Kelly Ortberg.