Brasil y Argentina compiten en una carrera hacia el proteccionismo

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Brasil está mostrando su fuerza como el mayor mercado de la región en proteger a su industria local.

Aparte del choque por el tema automotor con México, en la que los dos países eventualmente concordaron limitar el valor de los vehículos mexicanos, medidas restrictivas de contenido local en la industria del crudo, mayores impuestos sobre autos importados y controles de divisas, están alimentando las sospechas de que Brasil está volviendo a sus antiguos instintos proteccionistas.

'Argentina introdujo muchas medidas proteccionistas y perdió todo y ahora nadie toma en serio al gobierno. Este es el riesgo que enfrentamos', dijo Fernando Zilveti, profesor de finanzas en la escuela de negocios Fundação Getulio Vargas. La forma de más alto perfil en que Brasil protege a su industria local es a través de lo que llama la 'guerra de divisas'; la apuesta por evitar que el real se aprecie contra el dólar después de que éste alcanzara un máximo de doce años en julio pasado.

El gobierno argumenta que esto es necesario para proteger a Brasil de los intentos de otros países por devaluar sus tipos de cambio, ya sea a través de inyecciones de liquidez al sistema monetario, como en EE.UU. y Europa, o a través de intervenciones del mercado de divisas, como en Asia.

Argentina no se queda atrás. Desde febrero, la totalidad de las operaciones de importación en el país austral deben pasar por un doble filtro: el sistema de 'ventanilla única' de la Aduana que exige que la totalidad de las importaciones deben ser gestionadas a través de un formulario informático y la autorización que todo importador debe requerir al secretario de comercio interior Guillermo Moreno a través de un correo electrónico.

La Cámara de Importadores (CIRA) advirtió que apenas el 50% de los pedidos de autorización para importar sale con el visto bueno de la secretaría de Comercio Interior. El resto aparece denegado y hay muchas quejas de empresarios que afirman haber presentado toda la documentación requerida para que le liberen la operación y tampoco así es aprobada.

Las mayores trabas se dan en productos terminados que tienen fabricación nacional, ya que el objetivo del gobierno es sustituir la mayor parte de las importaciones por bienes locales; y si bien la intención oficial no es complicar los procesos productivos, el temor de los empresarios es que termine generando el efecto contrario al que se busca.

Preocupación en el vecindario
En los primeros dos meses del año, la industria uruguaya recogió el mayor impacto de las medidas proteccionistas en la región. Aunque las medidas argentinas ocupan la mayor parte de la agenda externa del gobierno de José Mujica, son las iniciativas tomadas por Brasil las que más daño hicieron en la industria local.

Las exportaciones de manufacturas de origen industrial a Brasil cayeron 8% en enero y febrero, con relación al mismo periodo del año anterior, según datos de la Cámara de Industrias (CIU).

Por su parte, el gobierno de Paraguay ha denunciado ante el Mercosur que Argentina avanza a un `aislamiento comercial cuasi absoluto` con las trabas que impone a sus socios de ese bloque, formado además por Brasil, Paraguay y Uruguay.

Durante la Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que se llevó a cabo este fin de semana en Montevideo, se hizo un ferviente llamado a la integración de los países de la región como único mecanismo para superar el impacto de la crisis global y evitar el proteccionismo. Y además Perú, Chile, Colombia y México, evalúan demandar a la Argentina ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por las trabas a las importaciones de toda la región. 'Perú ya está evaluando las medidas que vamos a adoptar en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC), considerando que tenemos una balanza totalmente deficitaria con Argentina, 10 a 1, como Chile y Colombia' según el viceministro de Comercio de Perú, Carlos Posada.

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