Energía

Brent retrocede ante la posibilidad de un eventual fin del conflicto en Medio Oriente

Gráfico LR

El petróleo se disparó hasta US$119,50 en marzo por la guerra, pero moderó su rally al cierre del mes por señales de desescalada y nuevos mensajes de Trump sobre posible fin al conflicto

Valentina Sánchez Forero

El mercado petrolero cerró marzo con una de las mayores sacudidas de su historia reciente, aunque con un giro clave en sus últimos días. En cuestión de semanas, el precio del crudo brent pasó de niveles cercanos a los US$70 al inicio del conflicto a tocar picos de hasta US$119,50, en lo que ya se perfila como un repunte mensual cercano a 60%. Sin embargo, en la recta final del mes, la tendencia comenzó a cambiar. el brent retrocedió ante la posibilidad de un eventual fin del conflicto en Medio Oriente, lo que moderó la presión alcista que dominó gran parte de marzo.

El punto de partida fue el 28 de febrero, cuando comenzó la guerra y el brent cotizaba en apenas US$70,33. A partir de ahí, la escalada fue casi vertical, impulsada por los riesgos sobre el suministro global de crudo. En menos de dos semanas, el mercado vivió su momento más crítico: el 9 de marzo, el crudo alcanzó un máximo de US$119,50, el nivel más alto desde que estallaron las hostilidades. Ese mismo día, el precio llegó a caer hasta US$83,66, reflejando la alta volatilidad y la incertidumbre total que dominaban el mercado energético.

Durante el resto del mes, los precios se mantuvieron elevados, con jornadas en las que el brent superó los US$100 e incluso los US$110, como ocurrió el 19 de marzo (máximo de US$112,12) y el 23 de marzo (US$109,78). No obstante, hacia el cierre de marzo comenzó a evidenciarse un cambio de tendencia. El 31 de marzo, el brent registró una jornada volátil, en la que alcanzó un máximo de US$109,99 y un mínimo de US$102,77. A la 1:00 p.m., el precio se ubicaba en US$104,6.

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La guerra detrás del alza

Detrás de este comportamiento está la guerra en Medio Oriente, que ya completa más de un mes y ha afectado directamente el flujo de petróleo. El cierre de facto del estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca de 20% del suministro mundial, ha interrumpido el comercio de crudo, gas y combustibles, generando una fuerte presión alcista sobre los precios.

En los últimos días, un dron iraní impactó un superpetrolero kuwaití frente a Dubái, en uno de los episodios más graves contra la navegación desde el inicio de los bombardeos el 28 de febrero. A esto se suman ofensivas de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní, interceptaciones de drones en Arabia Saudita y ataques de milicias hutíes desde Yemen.

En medio de este escenario, las declaraciones del presidente Donald Trump han tenido un impacto directo sobre el mercado. Ayer, el mandatario hizo un llamado abierto a otros países para que actúen por su cuenta frente al bloqueo del estrecho de Ormuz. “Los países que no pueden obtener suministros de energía deberían ir al estrecho y simplemente tomarlo”, afirmó.

Además, advirtió que Estados Unidos podría retirarse del conflicto. “Tendrán que empezar a aprender a defenderse. Estados Unidos ya no estará ahí para ayudarlos. Vayan a buscar su propio petróleo”, agregó, marcando un giro en su postura frente a aliados históricos.

Posteriormente, en una entrevista, reforzó esa idea al señalar que “no vamos a estar allí mucho tiempo más”, calificando la campaña contra Irán como “una aniquilación”. Estas declaraciones han generado incertidumbre en los mercados, al combinar señales de retirada con amenazas de escalada.

De hecho, Trump ha oscilado constantemente entre ambos escenarios. Por un lado, ha advertido que Estados Unidos podría atacar infraestructura energética y plantas desalinizadoras en Irán si no se reabre el estrecho de Ormuz, lo que incluso podría constituir un crimen de guerra bajo los Convenios de Ginebra. Por otro, ha dejado claro que su prioridad no es reabrir el canal de inmediato, sino impedir que Irán desarrolle armas nucleares.

Informes indican que Trump estaría dispuesto a poner fin a la campaña militar incluso si el estrecho permanece parcialmente cerrado, priorizando debilitar la armada iraní y su arsenal de misiles, y luego reducir las hostilidades. Estas señales mixtas han tenido un efecto directo en los precios del petróleo. Cada anuncio de escalada impulsa los precios al alza, mientras que cualquier indicio de negociación o retirada genera correcciones.

De hecho, hacia el cierre de marzo, el mercado comenzó a anticipar un posible desenlace. “Creo que estamos más cerca de una salida gradual del conflicto de lo que mucha gente piensa”, señaló Christoph Eibl, director de Tiberius Group, quien sugirió que Estados Unidos podría buscar una salida rápida tras una operación militar puntual.

A pesar de la intensidad del conflicto, los precios comenzaron a estabilizarse. El WTI se mantuvo en los US$104 por barril, en parte por reportes que indican que Washington estaría buscando reducir las operaciones militares y presionar diplomáticamente a Irán.

Desde el frente militar, también hay señales de cambio. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que las conversaciones para poner fin a la guerra están “cobrando fuerza” y que el número de ataques iraníes en las últimas 24 horas ha sido el más bajo del conflicto, lo que podría indicar una desaceleración de las hostilidades.

El impacto económico ya es evidente. En Estados Unidos, el precio de la gasolina superó los US$4 por galón por primera vez desde 2022, lo que añade presión política en un año de elecciones de mitad de mandato.

Un estudio de Naciones Unidas advierte que el conflicto podría eliminar cerca de US$200.000 millones en crecimiento económico en Medio Oriente, afectando no solo a la región sino al conjunto de la economía global.

LOS CONTRASTES

  • Rebecca BabinOperadora de energía en Cibc Private Wealth

    “Con entre 10 y 12 millones de barriles diarios que aún faltan en el mercado, las reservas se están agotando y hablar de una bajada del crudo es cada vez menos efectivo”

  • Christoph EiblDirector ejecutivo de Tiberius Group

    “Existe la posibilidad de que Estados Unidos lleve a cabo una operación rápida, agresiva y disruptiva mientras encuentra una forma de salir rápidamente”

Wall Street cierra marzo con sólido repunte en los principales índices

Las acciones registraron un sólido avance ayer, impulsadas por expectativas de una posible desescalada del conflicto en Oriente Medio, con un amplio repunte en los principales índices bursátiles: el S&P 500 subió alrededor de 2,8%, el Nasdaq 100 avanzó cerca de 3,3% y el Dow Jones ganó aproximadamente 2,4%. Más de 400 compañías del S&P 500 cerraron en terreno positivo, reflejando un optimismo generalizado entre los inversionistas, quienes reaccionaron a las señales geopolíticas un poco más favorables.

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