El Canal de Panamá evalúa más restricciones por la sequía y apuesta por el Río Indio
lunes, 7 de septiembre de 2026
El fortalecimiento de El Niño genera preocupación por el agua del Canal de Panamá, por donde pasa hasta 5% del comercio marítimo mundial
Reuters
Síganos y léanos en Google Discover
La nueva administradora del Canal de Panamá, Ilya Espino de Marotta, advirtió en una entrevista con Reuters que la principal ruta marítima entre los océanos Atlántico y Pacífico podría verse obligada a profundizar las restricciones al tránsito de los buques si la actual temporada de lluvias no logra recuperar suficientemente los niveles de los embalses que abastecen la vía interoceánica.
Las declaraciones representan un tono más cauteloso que el expresado meses atrás por la autoridad canalera, que había señalado que no preveía restricciones para el resto de 2026 pese a la amenaza de fuertes sequías. Sin embargo, el fortalecimiento del fenómeno meteorológico de El Niño ha vuelto a generar preocupaciones sobre la disponibilidad de agua para una ruta por la que pasa entre 3% y 5% del comercio marítimo mundial.
El canal ya comenzó a aplicar limitaciones operativas tras registrar lluvias inferiores al promedio en su cuenca. La autoridad anunció recientemente una reducción gradual de los cupos diarios de tránsito para conservar agua en los lagos Gatún y Alajuela, fundamentales para la operación de las esclusas.
"Dependiendo de cómo vienen las lluvias de septiembre, octubre y noviembre, esos son los tres meses más críticos que me van a decir si yo en enero, febrero o marzo tengo que bajar algún cupo más", dijo Espino a Reuters el viernes.
Sin embargo, aclaró que la situación cambiará de forma estructural una vez concluido el proyecto del embalse del Río Indio, concebido para reforzar la seguridad hídrica de la vía.
"Sin Río Indio estaríamos en grandes problemas. Con Río Indio el canal de Panamá no tendría necesidad de imponer ningún tipo de restricciones, aunque viniesen nuevas sequías", agregó Espino, quien asumió su nuevo cargo el lunes.
El proyecto de Río Indio se convirtió en la principal apuesta de Panamá para evitar que se repita la crisis provocada por la histórica sequía de 2023-2024, cuando la autoridad canalera redujo drásticamente los cruces diarios de embarcaciones, generando largas filas de espera y alteraciones en las cadenas globales de suministro. La iniciativa contempla la construcción de un reservorio y un túnel para transferir agua hacia el sistema que alimenta al canal.
Espino agregó que la licitación principal para la obra está prevista para el primer trimestre de 2027, mientras que el inicio de la construcción se proyecta para enero o febrero de 2028. La obra, que demandará una inversión estimada en alrededor de US$1.500 a US$1.600 millones, no estaría disponible sino hasta comienzos de la próxima década, por lo que la vía seguirá dependiendo en los próximos años del comportamiento de las lluvias y de medidas de ahorro de agua.
Espino destacó que a pesar de las medidas restrictivas, ve un bueno año fiscal 2026-2027 con US$5.555 millones en ingresos.
El canal panameño presentó la semana pasada un proyecto de presupuesto que se sustenta en una previsión de 10,750 tránsitos de buques de alto calado y 457.3 millones de toneladas CP/SUAB para el año fiscal octubre 2026/septiembre 2027, a pesar de las condiciones pluviales retadoras, la posibilidad de un Niño fuerte y medidas operativas dirigidas a optimizar la gestión del recurso hídrico.