Candidato francés Mélenchon promete subir salario mínimo y jubilación a los 60 años
domingo, 8 de noviembre de 2026
Mélenchon, de 75 años, es considerado el candidato más fuerte de la izquierda y los últimos sondeos lo sitúan en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de abril
Reuters
El candidato presidencial francés de extrema izquierda Jean-Luc Mélenchon se comprometerá a aumentar el salario mínimo y a restablecer la edad de jubilación a los 60 años cuando presente este sábado su programa electoral para 2027.
Mélenchon, de 75 años, es considerado el candidato más fuerte de la izquierda y los últimos sondeos lo sitúan en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de abril, donde perdería frente a la ultraderechista Marine Le Pen.
Su programa electoral, titulado "Un futuro en común", es la quinta edición del programa de su partido, La Francia Insumisa (LFI), y reafirma en gran medida las políticas que han constituido la columna vertebral de las anteriores candidaturas presidenciales de Mélenchon.
Entre sus promesas estrella se encuentra la derogación de la reforma de las pensiones del presidente Emmanuel Macron, que elevó gradualmente la edad mínima de jubilación en Francia de 62 a 64 años en un esfuerzo por sanear las finanzas públicas. LFI dice que restablecerá la jubilación a los 60 años para los que hayan cotizado al sistema durante 40 años.
El programa también aboga por aumentar el salario mínimo mensual neto de unos 1.480 a 1.700 euros e incluye planes para suprimir el impuesto único sobre las rentas del capital, aumentar los impuestos a los hogares más ricos y fijar un precio máximo para los alimentos de primera necesidad.
LFI reitera asimismo su apoyo a la eliminación gradual de la energía nuclear en favor de un sistema eléctrico totalmente renovable, lo que incluye el abandono del programa previsto de reactores EPR2 y la no prórroga de la vida útil de las centrales nucleares más allá de los 60 años.
En materia de política exterior, el programa de Mélenchon reitera sus críticas de larga data a la OTAN y aboga por la retirada gradual de Francia de la alianza, comenzando por la salida de su mando militar integrado.
Asimismo, critica la influencia alemana en la política económica de la Unión Europea, describiendo a Berlín como el principal defensor europeo del "ordoliberalismo", una filosofía económica centrada en normas presupuestarias estrictas, la estabilidad de los precios y una política monetaria independiente.
El programa aboga por una mayor protección de la industria nacional, incluidas medidas para fomentar la relocalización de la producción en Francia, y defiende un papel más intervencionista del Estado en la economía.