CEO de OpenAI desmiente acusación de Musk de que traicionó misión de compañía
martes, 12 de mayo de 2026
En una demanda presentada en agosto de 2024, Musk acusó a Altman y OpenAI de persuadirlo para que donara US$38 millones
Reuters
El presidente ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, rechazó el martes la acusación de Elon Musk de que traicionó la misión fundacional de la empresa desarrolladora de ChatGPT de servir al bien público, en un juicio que podría determinar el futuro de la compañía y su dirección.
En una demanda presentada en agosto de 2024, Musk acusó a Altman y OpenAI de persuadirlo para que donara US$38 millones, solo para ver cómo la organización sin ánimo de lucro abandonaba su misión de beneficiar a la humanidad y se convertía, en cambio, en una corporación con ánimo de lucro.
En su declaración ante el tribunal federal de Oakland, California, Altman negó la acusación de Musk de que él y el presidente de OpenAI, Greg Brockman, quien también está demandado, intentaran "robar una organización benéfica".
"Me cuesta incluso entender ese planteamiento", dijo Altman. "Lo que está sucediendo aquí no encaja con mi concepto de las palabras 'robar una organización benéfica'".
Altman dijo que esperaba que "a medida que OpenAI siga funcionando bien, la organización sin ánimo de lucro lo haga aún mejor".
También rechazó cualquier insinuación de que OpenAI fuera en realidad la iniciativa de Musk y señaló que OpenAI, en sus inicios, barajó diversas estructuras corporativas, tanto sin ánimo de lucro como con ánimo de lucro. "En aquel momento no teníamos ni idea de que algún día obtendríamos beneficios o ingresos", afirmó Altman.
El juicio también marca un enfrentamiento entre los gigantes tecnológicos, con Musk, la persona más rica del mundo, presentándose a sí mismo como un defensor de la gente común frente a los peligros de la inteligencia artificial y los titanes de Silicon Valley, a quienes les importa más el dinero.
Esto se produjo después de que OpenAI recaudó cientos de millas de millones de dólares de grandes tecnológicas e inversores para desarrollar su potencia informática, de cara a una posible oferta pública inicial de US$1 billón. OpenAI intenta demostrar que Musk conocía el plan, pero quería el control y ahora presentó la demanda porque lamenta haber perdido una posible fortuna.