El país se prepara para un cambio político, pero los mercados se centran en Trump
martes, 3 de marzo de 2026
Analistas consideran que la geopolítica externa será el principal motor de los rendimientos chilenos en marzo
Bloomberg
Mientras Chile se prepara para invertir al gobierno de libre mercado más radical en más de 35 años, muchos analistas y operadores no logran apartar la mirada de Estados Unidos, Irán y el presidente Donald Trump.
Ocho de las 22 personas encuestadas por Bloomberg la semana pasada (antes del bombardeo a Irán) dijeron que la geopolítica externa será el principal motor de los rendimientos chilenos en marzo, el mayor registro desde abril, cuando Trump impuso por primera vez aranceles globales. Otros ocho mencionaron a la Reserva Federal, pero solo una citó la política interna.
Eso resulta llamativo porque el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, ha prometido el mayor paquete de austeridad en más de medio siglo, junto con recortes de impuestos, una eliminación masiva de trabajos regulatorios y la expulsión de decenas de millas de inmigrantes indocumentados. Es una agenda ambiciosa y controvertida, con riesgos inevitables. Sin embargo, lo que el mercado quiere saber es cuál será el desenlace del conflicto con Irán y si Trump volverá a elevar los aranceles.
“Podríamos ver un aumento considerable del precio del petróleo, un fortalecimiento del dólar a nivel global y una caída en las tasas de interés del tesoro americano”, dijo Alexis Vega, jefe de creación de mercado en Banco de Crédito e Inversiones. “Todos estos efectos dependerán de tiempo cuánto se estime dure en conflicto, lo que por ahora no hay claridad”.
El índice Bloomberg Dollar llegó a subir hasta 0,8% la mañana del lunes, antes de moderar el avance. Los futuros del Brent también se dispararon alrededor de 10%, hasta cerca de US$80 por barril.
Trump advirtió que la campaña de bombardeos contra Irán podría prolongarse durante semanas e instó a los líderes del país a capitular, mientras que el jefe de seguridad de la República Islámica descartó las negociaciones. El conflicto también se extiende al Líbano, con Israel bombardeando Beirut después de que el grupo Hezbolá lanzara cohetes contra el Estado judío.
Kuwait informó que varios aviones de combate de EE.UU. se estrellaron esta mañana y que todos los tripulantes sobrevivieron, según una publicación en X del Ejército.
Estrecho de Ormuz
Tres buques fueron atacados cerca de la entrada del golfo Pérsico, en medio de señales de que el tráfico de petroleros a través del estrecho de Ormuz, un punto crítico para el petróleo y el gas, se está paralizando. Por ese paso circula aproximadamente 20% del crudo mundial.
El alza del lunes en los precios del petróleo golpeará especialmente a Chile, ya que el país andino importa casi todo su combustible, lo que supone un riesgo para la inflación.
No es solo Irán lo que genera incertidumbre en los mercados de capitales globales. La Corte Suprema de Estados Unidos anuló el mes pasado los aranceles recíprocos de Trump, sacudiendo las negociaciones comerciales con una serie de países. Trump fijó nuevos gravámenes globales de 10% a las importaciones por un período de 150 días, similar a los que ya había impuesto a Chile. Pero el representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, afirma que el país podría elevar los aranceles a 15% “cuando corresponda”.
La administración Trump también podría tener que encontrar US$170.000 millones para reembolsar aranceles que cobró ilegalmente, abriendo otro agujero en sus finanzas este año.
“Podríamos tener presiones alza en las tasas de largo plazo y un empinamiento general de la curva si es que este tema alimenta las preocupaciones por la sostenibilidad fiscal en Estados Unidos”, dijo Ariel Nachari, estratega en SURA Investments.
Optimismo local
Todo esto ha dejado a los inversionistas menos enfocados en la política local mientras Kast se prepara para asumir el 11 de marzo, tomando el poder de presidente de izquierda Gabriel Boric. Kast ha prometido recortar el gasto fiscal en US$6.000 millones durante los próximos 18 meses, aunque su jefe de finanzas ha indicado que el plazo podría ser más largo.
“El mercado sí está atento a los primeros 100 días de gobierno y las primeras medidas visibles en temas de seguridad y economía”, señaló Nachari. “Para la renta fija, sin embargo, lo relevante se verá en el mediano plazo con los temas relacionados a la reducción del gasto fiscal y el control del déficit”.
Hasta ahora, Kast no ha detallado exactamente dónde recortará el gasto, mientras promete aumentar el financiamiento para la policía, las prisiones y los servicios de inmigración. Los críticos sostienen que el plan es técnicamente inviable y poco probable de aprobarse en un Congreso fragmentado, lo que subraya lo que muchos consideran la mayor debilidad política de Kast: su limitada experiencia negociando fuera de su círculo cercano.
Sin embargo, los inversionistas siguen siendo optimistas en que sus políticas impulsan la economía. Como resultado, analistas y operadores están dispuestos a asumir más riesgo, con casi 73% señalando que las carteras deben inclinarse hacia bonos corporativos, el porcentaje más alto desde que se reanudó la encuesta a comienzos del año pasado.
“Se espera un aumento importante en proyectos de inversión que hacen prever que la economía andará bien en los próximos años”, dijo Vega. “Ese mayor flujo de capitales bajaría aún más los spread corporativos, y hace aumentar el apetito por bonos de menor clasificación”.
Alrededor de 20% de los encuestados afirmó que compraría deuda corporativa con calificación tan baja como BBB, el nivel más alto desde diciembre. Pero, dado el ataque inesperadamente grande contra Irán, muchos podrían estar revisando ahora sus previsiones.
“El aumento de riesgo y la búsqueda de refugio usualmente hace bajar las tasas, pero dado que el conflicto puede alterar el precio del petróleo, podríamos ver una caída menor en las tasas”, dijo Klaus Kaempfe, jefe de inversiones en Credicorp Capital. Aun así, “si vemos una subida marcada del petróleo, esto podría hacer subir la curva nominal ampliando las compensaciones inflacionarias de corto plazo”.