China y Venezuela, en agenda de Cumbre de las Américas con ausencia de Trump

Los presidentes de Estados Unidos y Venezuela no asistirán al evento

Andrés Venegas Loaiza - avenegas@larepublica.com.co

Hoy arranca en Lima, Perú, la octava versión de la Cumbre de las Américas, que en esta ocasión, y por primera vez, no contará con el presidente de los Estados Unidos. Donald Trump ha decidido cancelar su primer viaje a Sudamérica, que incluía su visita a Colombia, para hacerse cargo desde su país de la escalada en el conflicto de Siria. A esta ausencia se une la de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, vetado por el Gobierno de Perú de participar en la reunión. Anecdóticamente, ambos son protagonistas en las temáticas que diferentes gobiernos tratarán en la Cumbre, como la guerra comercial, la influencia de China en la región (la cual EE.UU. intenta contrarrestar), la preocupación por la crisis venezolana, migración y corrupción.

Precisamente este último ítem es el tema central de los debates que se realizarán en la Cumbre: “gobernabilidad democrática frente a la corrupción”. Perú, país anfitrión, recibirá a los invitados regionales con un presidente diferente al que los invitó. Martín Vizcarra tuvo que asumir el cargo tras la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski el 21 de marzo tras estar salpicado por escándalos de corrupción.

El panorama en la región no es diferente: 10 países participantes de la Cumbre (entre ellos Colombia), están envueltos en el caso de corrupción de Odebrecht, sumando US$735 millones recibidos en sobornos. Según un informe de la Ocde publicado, cerca de 75% de los latinos tiene poca o nula confianza en su gobierno.

La crisis venezolana es otro de los temas clave del encuentro. La ausencia de Venezuela sería aprovechada por EE.UU., representado por el vicepresidente Mike Pence, para buscar mayor apoyo regional en la solución a la crisis política del país socialista, según aseguró Brian Hook, asesor sénior de Políticas del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Precisamente el Grupo de Lima, conformado por 12 países de la región, ha impulsado desde febrero la necesidad de tomar medidas para evitar las elecciones presidenciales ordenadas por Maduro para el 20 de mayo al considerar que no cuentan con las suficientes garantías de transparencia.

La agenda de Estados Unidos en el encuentro incluye promoverse como “socio preferente” de América Latina, según declaraciones de un alto funcionario de la Casa Blanca a Reuters, tarea en la que tiene como fuerte competidor a China. El comercio de los asiáticos con la región sumó US$260.000 millones en 2017 y creció 18,8% con relación a 2016. Además, la inversión directa acumulada suma US$200.000 millones según Jia Guide, embajador de China en Perú, mientras que la inversión de EE.UU. en la región cayó a 20% en 2016 desde 25,7%. Según la Universidad de Boston, los préstamos de bancos chinos a países latinoamericanos superaron los US$20.000 millones entre 2015 y 2016.

LOS CONTRASTES

  • Sean Miner director asociado de la iniciativa China - América Latina del Atlantic Council

    “La ausencia de Trump resta la oportunidad a los países de Latinoamérica de ser escuchados frente a sus diferencias con EE.UU.”.


  • David DollarExperto en economía de Brookings institute

    “Una guerra comercial generaría un crecimiento más lento tanto en EE. UU. y China con efectos indirectos negativos en América Latina”.

David Dollar, experto en economía global del Brookings Institute, dice que “China está entrando como un importante inversor con la realización de inversiones directas y prestando dinero a los gobiernos para construir infraestructuras. Si los proyectos son cuidadosamente seleccionados por los países latinoamericanos, esto debería ser algo positivo”. Por su parte Sean Miner, director asociado de la iniciativa China – América Latina del Atlantic Council, asegura que “China tiene un gran impacto en la economía latinoamericana”, debido en parte a la gran cantidad de importaciones de commodities, pero también por el número de inversiones del país en la región. “Las compañías chinas han invertido más de US$100.000 millones en Latinoamérica entre 2003 y 2016”, asegura el experto.

Al crecimiento de las relaciones de China con la región, se suman las afectaciones que puede generar la disputa comercial entre ambas economías con las decisiones de Trump que parecen impulsar una guerra comercial.
Según la Ocde, el aumento del proteccionismo haría decrecer -0,48% a Latinoamérica en 2018. Además, los aranceles de 25% sobre acero y 10% sobre aluminio pueden afectar a países como Canadá, Brasil, México y Argentina (ver gráfico). Miner dice que “seguramente habrá oportunidades para los países de la región de exportar más a China o EE.UU. si entre estos países decrece las importaciones entre uno y otro”. El experto concluye con que la ausencia de Trump en la Cumbre “no es un buen mensaje”.

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