Cifras de consumo decepcionan en crecimiento

Reuters

La economía estadounidense se desaceleró en el primer trimestre, tal como se esperaba, mientras que un gasto del consumidor y un crecimiento de las exportaciones menores a lo estimado inicialmente podrían reducir las expectativas para el trimestre actual.

El Producto Interno Bruto (PIB) creció a una tasa anual del 1,9%, sin cambios respecto de una estimación publicada el mes pasado y en línea con lo esperado por los economistas consultados por Reuters, mostraron ayer datos publicados por el Departamento de Comercio.

Esta tasa es menor al crecimiento del 3,0% visto en el cuarto trimestre del 2011 y refleja en parte un menor ritmo de acumulación de inventarios por parte de las empresas y un paso más lento de las inversiones en equipos y software que lo estimado inicialmente.

Sin embargo, cuando se mide al PIB por el lado del ingreso, la economía creció a un ritmo del 3,1%, por encima del 2,6% del cuarto trimestre del año pasado.

El gasto promedio del consumidor, que representa cerca de un 70% de la actividad económica estadounidense, creció a un ritmo del 2,5%, menos que la tasa del 2,7% estimada de manera preliminar.

'Finalmente cerró en línea con lo que se venía dando. Pero quedan algunas preocupaciones teniendo en cuanta que el primer dato fue 2,2%. Se dieron unas revisiones a la baja que tienen que ver con consumo, y en el gasto de gobierno', dijo Juan Camilo Rojas, analista internacional de Correval.

'Lo que más preocupa es el consumo, porque al igual de lo que sucedió el año pasado el gobierno tenia expectativa de que fuera esta la variable que impulsara el crecimiento, pero eso no fue posible por el desempleo', sumó. Lo cierto es que ya hay señales de que el gasto del consumidor siguió desacelerándose en el trimestre actual: las ventas minoristas cayeron en abril y mayo.

'El consumo personal cayó y el deflactor subió. Eso no es exactamente lo que uno quiere', dijo Robbert van Batenburg, jefe de análisis global en Louis Capital Markets, en Nueva York.

Los inventarios de las empresas aumentaron en US$54.400 millones en vez de US$57.700 millones, sumando sólo 0,10 puntos porcentuales al crecimiento del PIB, por debajo de los 0,21 puntos calculados en la medición anterior.

Si se excluyen los inventarios, la economía creció a una tasa del 1,8%, por encima del ritmo del 1,7% estimado previamente y del 1,1% del cuarto trimestre.

Las exportaciones, en tanto, aumentaron un 4,2%, muy por debajo del alza del 7,2% publicada en la medición previa.

Si bien el manejo cauto de los inventarios podría haber dado un impulso al crecimiento del PIB durante el actual trimestre, la revisión a la baja del gasto del consumidor pone al descubierto la pérdida de impulso de la economía, reflejada ya en la débil creación de empleos.

Para el segundo trimestre, se espera que la economía haya crecido en torno a un 2%, pero esa estimación podría resultar demasiado optimista en vista de la crisis europea y la incertidumbre fiscal en Estados Unidos.

La inversión en equipos y software fue revisada para mostrar un crecimiento del 3,5%, menor al 3,9% reportado inicialmente. Algunos datos indican que el ritmo se habría suavizado también en el trimestre actual.

Las revisiones bajistas al gasto del consumidor, a la inversión en equipos y software, a las exportaciones y a la acumulación de inventarios, fueron compensadas por las correcciones al alza a la inversión en estructuras residenciales y no residenciales.

El crecimiento de las importaciones fue reducido en 3,4 puntos porcentuales a una tasa de un 2,7%. Aunque eso apoyó el crecimiento del trimestre, también refleja una menor demanda interna.

Por el lado del gasto público, la economía tampoco recibió apoyo, ya que los desembolsos del Gobierno cayeron un 4,0%, levemente más que la baja del 3,9% reportada inicialmente.

El Departamento de Comercio revisó además las ganancias corporativas tras el pago de impuestos para mostrar una baja del 5,7% frente a la caída de 4,1% de la estimación preliminar.

Se trata de la baja más grande desde el cuarto trimestre del 2008.

Corte aprueba parte clave de la reforma a la salud

La Corte Suprema de Estados Unidos ratificó ayer en forma dividida un capítulo fundamental de la ley de reforma de salud del presidente Barack Obama, que exige que la mayoría de los ciudadanos tenga un seguro de atención médica para el 2014, o de lo contrario deberá pagar una multa.

La esperada votación concluyó con cinco votos a favor de la ratificación del polémico pasaje de la reforma y cuatro en contra.

El requerimiento de atención médica que exige a ciertos individuos pagar una multa por no obtener un seguro de salud 'podría ser caracterizado razonablemente como un impuesto', escribió el jefe de la corte, John Roberts.

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