Los clubes brasileños perderían US$200 millones tras el veto de apuestas en línea
jueves, 1 de octubre de 2026
Equipos brasileños alertan por impacto financiero de prohibición de apuestas en línea impuesta por Luiz Inácio Lula da Silva
Bloomberg
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Los clubes de fútbol profesional de Brasil protestan contra la decisión del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de prohibir las apuestas en línea, al considerar que pone en riesgo una importante fuente de ingresos por publicidad y patrocinio. El sector de las apuestas generó cerca de 1.000 millones de reales (US$191 millones) para los clubes el año pasado, lo que equivale a un aumento de 67%.
La medida, anunciada antes de la primera vuelta presidencial del 4 de octubre, busca frenar el endeudamiento de los hogares brasileños. Sin embargo, los clubes aseguran que los patrocinios de las casas de apuestas son fundamentales para financiar sus estructuras administrativas, centros de entrenamiento y empleados. Cerca de 34% de sus ingresos comerciales viene de este sector.
La prohibición también genera gran preocupación entre los inversores y las entidades financieras que en los últimos años comenzaron a acercarse más al fútbol brasileño. Desde una ley aprobada en 2021, los clubes pueden convertirse en sociedades anónimas y recibir inversiones, mientras bancos como BTG Pactual y firmas como XP Investimentos desarrollan alternativas de financiación para los equipos.
El problema financiero de los clubes ya es signficativo. Aunque sus ingresos crecieron 32% hasta 14.300 millones de reales (US$2.730 millones) el año pasado, sus deudas aumentaron 15% y llegaron a 17.300 millones de reales (US$3.303 millones). En este contexto, la pérdida de los ingresos por apuestas en línea podría complicar la reestructuración de pasivos y, además, aumentar la presión sobre los equipos con menor capacidad financiera.
La industria de las apuestas, por su parte, rechazó los argumentos del gobierno y advirtió que la prohibición podría llevar a los consumidores hacia plataformas no reguladas. Representantes del sector presentaron una apelación ante el Tribunal Supremo, mientras los clubes advirtieron que la medida podría llevar a algunos equipos a la insolvencia.
Además, entre octubre de 2024 y marzo de 2026, los brasileños transfirieron en promedio 4.700 millones de reales mensuales (US$895 millones) a plataformas de apuestas mediante Pix, según Comsefaz.
El organismo señaló que este flujo representa un cambio importante en el destino de los ingresos de los hogares y que además podría afectar su capacidad para cumplir con numerosas obligaciones financieras. Los clubes también cuestionan la forma en que se implementó la prohibición, ya que que genera incertidumbre.
El sector cuestiona el veto a las apuestas
Los abogados de las empresas de apuestas apelaron la prohibición ante el Tribunal Supremo de Brasil y advirtieron que la medida podría llevar a los consumidores hacia plataformas no reguladas. La Asociación Nacional de Juegos y Loterías y el Instituto Brasileño del Juego Responsable señalaron que el veto podría aumentar las apuestas ilegales. Carlos Lima, presidente del Instituto de Juego Responsable, afirmó que el sector está dispuesto a modificar las regulaciones para reforzar la protección de los consumidores y sostuvo que no hay pruebas que demuestren que las apuestas causen el endeudamiento de las familias.