Colombia crecería más que Brasil y México según las proyecciones del Banco Mundial
miércoles, 7 de octubre de 2026
El Banco Mundial mantuvo en 2,3% su proyección para el PIB del país, mientras advierte que las presiones fiscales limitarían el impulso de la economía
Colombia crecería este año más que Argentina, Brasil, México, Uruguay y Chile, aunque su economía perdería velocidad frente a 2025. El Banco Mundial estima que el producto interno bruto, PIB, del país aumentaría 2,3% en 2026, un resultado que lo ubicaría por delante de esas cinco economías, pero detrás de Paraguay, Perú y Ecuador entre los diez países analizados.
La comparación deja una ventaja pequeña frente a Argentina y Brasil, que crecerían 2,1% cada uno, y diferencias más amplias frente a México, con 1,4%; Uruguay, con 1,2%, y Chile, con 0,8%. En términos sencillos, Colombia ampliaría su producción de bienes y servicios a un ritmo mayor que estos países. Eso no significa que tenga una economía más grande ni que todos los hogares vayan a mejorar sus ingresos en la misma proporción.
El pronóstico aparece en el informe de octubre de 2026 del Banco Mundial, que analiza las perspectivas económicas y los riesgos para el crecimiento.
Para Colombia, la noticia tiene dos caras. El país superaría a varios de sus pares, pero crecería menos que en 2025, cuando avanzó 2,6%. La estimación de 2,3% representa una desaceleración de 0,3 puntos porcentuales. Aun así, quedaría por encima de los resultados de 2023 y 2024, cuando la economía aumentó 0,8% y 1,5%, respectivamente.
Paraguay encabezaría la tabla seleccionada con una expansión de 4,7%, seguido de Perú, con 3,2%, y Ecuador, con 2,8%. Colombia ocuparía el cuarto puesto entre estos diez países, y el consumo sostiene este lugar. El Banco Mundial señala que las compras de los hogares siguen respaldando la economía pese a las dificultades. Cuando las familias compran alimentos, usan transporte, pagan servicios o adquieren otros productos, mantienen en movimiento a negocios y empresas. El problema es que ese impulso convive con una inflación persistente y presiones sobre las cuentas públicas.
El informe menciona expresamente el terremoto como un factor que agrava las presiones sobre las finanzas públicas de Colombia. En palabras sencillas, atender la emergencia y financiar la recuperación exige más recursos en un momento en que el Gobierno ya tiene dificultades para equilibrar sus ingresos y gastos. A esto se suma la advertencia del Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Carf, que en septiembre estimó que la deuda neta llegaría a 67,3% del PIB en 2027, cerca del límite de 71%. El comité señaló que los costos de la emergencia todavía no estaban plenamente incluidos en sus cálculos y puso en duda el regreso a la regla fiscal en 2028.
Este panorama ayuda a entender por qué las dificultades presupuestales figuran entre los factores que el Banco Mundial señala al explicar la moderación del crecimiento.
La inflación es otro obstáculo porque reduce lo que las familias pueden comprar con su dinero. Colombia enfrenta un reto particular: el Banco Mundial prevé que se mantenga por encima de la meta de 3% del Banco de la República en los períodos analizados. En contraste, espera que la mayoría de las economías examinadas vuelva a situarse dentro de sus rangos objetivo, o cerca de ellos, durante 2026 y 2027. Y es que la inflación anual fue de 6,24% en agosto.
Antes de conocerse el resultado de septiembre que se publica hoy, los analistas consultados en la encuesta de Citi proyectaban una variación anual de 6,33%. Para el cierre de 2026, la mediana de sus pronósticos apuntaba a 6,91%, más del doble de la meta y por encima del rango de tolerancia de entre 2% y 4%.
Entre los factores que los analistas identificaron estaban los aumentos en alimentos y matrículas de los colegios de calendario B, además de los ajustes en arriendos y las presiones en energía y gas. Esa persistencia influye en las tasas de interés.
Retos climáticos
El Niño añade un riesgo a la región. El informe advierte sobre la intensificación del fenómeno y una alta probabilidad de que alcance su punto máximo a finales de 2026. La vulnerabilidad eléctrica es relevante porque la generación hidroeléctrica representa casi la mitad de la electricidad de América Latina, según el documento. Si llueve menos y se reduce el agua disponible, estas plantas pueden producir menos energía. Para cubrir el faltante, los sistemas eléctricos pueden necesitar más generación con combustibles, que resulta costosa. Esto puede aumentar costos de producción de las empresas.
La economía regional se expandiría menos que en 2025 pese al respaldo del consumo
El panorama de Colombia se enmarca en una desaceleración regional. El Banco Mundial prevé que América Latina y el Caribe crezca 2,2% en 2026, por debajo de 2,4% registrado en 2025. Así, el país quedaría por encima del resultado regional, con una diferencia de 0,1 puntos porcentuales. Aunque el consumo sigue sosteniendo la actividad, la inversión no logra tomar suficiente impulso. Las altas tasas de interés encarecen los créditos para las empresas, mientras que el pago de intereses de la deuda reduce los recursos de los gobiernos.