Colombia e Israel avanzan en la reconstrucción de su alianza política, militar y comercial
jueves, 3 de septiembre de 2026
Colombia importa de Israel productos electrónicos, equipos de radar, maquinaria, dispositivos médicos, productos farmacéuticos y químicos
Bloomberg
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Israel está reconstruyendo rápidamente su alianza política y de defensa con Colombia, el más reciente país de América Latina en volver a acercarse al Estado judío, incluso cuando Israel enfrenta un creciente aislamiento diplomático en otras partes del mundo.
Cuando Abelardo de la Espriella asumió la presidencia el mes pasado, el gobierno de Colombia pasó de ser uno de los críticos más duros de Israel a convertirse en uno de sus principales aliados.
En cuestión de días, el nuevo gobierno reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán y retiró su respaldo al caso por genocidio presentado por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia. También prometió restablecer los viajes sin visa, trasladar la embajada de Colombia a Jerusalén y reanudar las exportaciones de carbón.
Se trata de un giro drástico respecto del gobierno de Gustavo Petro, quien fue acusado por Israel de apoyar a Hamás y contribuir a difundir una narrativa global contra Israel.
“Durante el gobierno anterior hemos sufrido muchísimo con la actividad colombiana en las organizaciones internacionales”, dijo en una entrevista Vivian Aisen, embajadora de Israel en Bogotá.
Chile, Bolivia y Honduras también se han acercado a Israel durante el último año, luego que gobiernos de izquierda y propalestinos perdieron el poder frente a líderes conservadores. El nuevo gobierno de Perú, encabezado por Keiko Fujimori, mantiene buenas relaciones con Israel y esta semana rompió relaciones con Irán. Javier Milei, de Argentina, se ha convertido en uno de los defensores más abiertos de Israel, y Daniel Noboa, de Ecuador, también ha profundizado la cooperación económica y en seguridad.
Los votantes en las elecciones de Brasil del próximo mes están divididos entre el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, muy crítico de Israel, y Flávio Bolsonaro, cuya candidatura recibió el respaldo público del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Incluso Venezuela, un bastión que se define como socialista y que ahora trabaja estrechamente con Estados Unidos bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez, acordó reanudar relaciones consulares limitadas después de 17 años, lo que permitirá a Israel prestar servicios a integrantes de la comunidad judía del país.
Los avances diplomáticos de Israel en América Latina se producen cuando las relaciones con aliados tradicionales como Reino Unido, Francia y Canadá han evolucionado en la dirección opuesta.
Para Colombia, el acercamiento va más allá de la diplomacia. Está reactivando una relación de defensa de varias décadas que convirtió a Israel en uno de los proveedores militares más importantes del país andino.
Israel intervino cuando algunos gobiernos de Europa y otras regiones restringieron las ventas de equipos militares a Colombia debido a preocupaciones por los derechos humanos, según el exgeneral Alberto José Mejía, quien encabezó las Fuerzas Armadas del país entre 2017 y 2018.
“Estas capacidades pasan por todos los sistemas de operación del campo de combate”, dijo Mejía. “Entonces, en la medida que Petro cortó esta relación con Israel, pues dejamos de recibir todo ese apoyo”.
La tecnología israelí está integrada en las Fuerzas Armadas de Colombia, desde plataformas de inteligencia y equipos de comunicaciones hasta fusiles, artillería y aeronaves, dijo Mejía. Incluso los fusiles Galil fabricados por la industria militar estatal colombiana dependen de cañones producidos en Israel, por lo que la ruptura afectó la reparación y el reemplazo de esas armas, agregó.
Petro comparó la campaña de Israel en Gaza con las atrocidades nazis y acusó al primer ministro Benjamin Netanyahu de genocidio. Esto fue “muy, muy doloroso” para Israel, dada la estrecha alianza que ambos países habían mantenido, dijo Aisen.
El gobierno de Petro suspendió nuevas compras de equipos militares israelíes, lo que interrumpió el acceso a sistemas, piezas, mantenimiento y capacitación que se habían integrado profundamente en las Fuerzas Armadas de Colombia. Mejía dijo que la ruptura debilitó a los militares justo cuando las guerrillas y otros grupos armados financiados por el narcotráfico ampliaban su número de integrantes y sus capacidades.
La relación reactivada podría ser diferente. La cooperación militar israelí antes se concentraba en fusiles, aeronaves y sistemas de comunicaciones, pero su industria de defensa se ha expandido rápidamente durante casi tres años de guerra hacia drones, inteligencia artificial, ciberseguridad y otras tecnologías emergentes. Las exportaciones de defensa del país se han disparado, aunque América Latina todavía representa apenas 2% del total, según el Ministerio de Defensa de Israel.
El auge de la industria de defensa israelí coincide con la promesa de De la Espriella de endurecer la seguridad y combatir el crimen organizado. Colombia busca nuevas tecnologías para enfrentar los drones utilizados por grupos armados ilegales y reforzar la ciberseguridad y la protección de infraestructura crítica, áreas en las que Israel puede aportar tecnología.
Delegaciones de los ministerios de Defensa y Relaciones Exteriores de Israel tienen previsto visitar Colombia este mes, y el vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo, planea viajar a Israel en octubre, según Aisen.
Las oportunidades van más allá de la defensa. Las empresas israelíes ven potencial en agricultura, gestión del agua y tecnología, dijo Aisen.
Los países mantienen un tratado de libre comercio desde 2020. El gobierno de Petro intentó cancelarlo, pero no completó el proceso, y ambas partes trabajan ahora para reactivar plenamente el acuerdo, agregó.
Las exportaciones colombianas de bienes a Israel se desplomaron 72%, a US$141 millones en 2025 desde US$499 millones dos años antes, según la agencia nacional de estadísticas de Colombia. Gran parte de la caída se debió a las restricciones a las exportaciones de carbón impuestas por Petro para presionar a Israel a poner fin al conflicto en Gaza.
Colombia importa de Israel productos electrónicos, equipos de radar, maquinaria, dispositivos médicos, productos farmacéuticos y químicos.
Aisen dijo que el desafío es aprovechar la actual apertura política para construir relaciones lo suficientemente sólidas como para resistir otro giro del péndulo político de América Latina.
“Nuestro objetivo es realmente asegurar la incrementación de las relaciones en este momento para que sean significativas en el futuro y que no pueden ser dañadas por gobiernos que tal vez tengan una visión política diferente”, señaló Aisen.