Laboral

Colombia es el sexto país con la tasa de desempleo más alta entre la Ocde

Gráfico LR

Las menores tasas de desempleo de los miembros de la Ocde se registraron en Japón y Corea del Sur, ambos con 2,7%, seguidos por Israel y México, con 2,8%; y Rep. Checa, con 3,1%

Santiago Rodríguez Morales

Aunque Colombia registra una de las tasas de desempleo más bajas de los últimos años, la comparación internacional sigue mostrando una realidad menos favorable. De acuerdo con las cifras más recientes de la Ocde, el país se ubicó entre las economías con mayores niveles de desocupación dentro del grupo. En ese contexto, Colombia es el sexto país con mayor desempleo de la Ocde.

En marzo, Colombia reportó una tasa de desempleo de 8,5%, cifra inferior a la observada en varios momentos de la última década y relativamente cercana a su mínimo reciente de 6,2%, registrado en agosto de 2025. Sin embargo, el dato sigue muy por encima del promedio del organismo, que se ubicó en 5%, y de los países con mejor desempeño laboral.

Las menores tasas de desempleo de la organización se registraron en Japón y Corea del Sur, ambos con 2,7%, seguidos por Israel y México, con 2,8%; Chequia, con 3,1%; Polonia, con 3,3%; Eslovenia, con 3,9%; y Alemania y Países Bajos, con 4%.

En el otro extremo aparecen Finlandia, con una tasa de 10,5%; España, con 10,3%; Suecia, con 9,2%; Grecia, con 9%; Chile con 8,7% y Colombia, con 8,5%, que se ubicó entre los países con mayores dificultades para sostener trabajadores dentro del mercado laboral formal. Mientras varias economías desarrolladas cuentan con niveles de desempleo cercanos a 3%, Colombia continúa cerca de duplicar esos registros.

Gráfico LR

La profesora Clara Inés Pardo, de la Escuela de Administración de la Universidad del Rosario, explica que las razones son principalmente estructurales. Uno de los principales problemas es la informalidad laboral. Según Pardo, Colombia mantiene niveles cercanos a entre 55% y 60% de ocupación informal, muy superiores a los observados en la mayoría de países de la Ocde. “Esa situación genera un mercado laboral dual, con un segmento formal relativamente pequeño y otro informal mucho más amplio, caracterizado por baja productividad y escasa protección social”, explicó.

El efecto es que el crecimiento económico no necesariamente se traduce en empleo formal de calidad. A esto se suma la productividad laboral. Mientras las economías desarrolladas han aumentado su capacidad productiva mediante innovación, digitalización e incorporación de tecnología, Colombia mantiene rezagos importantes.

Para Pardo, el desafío no consiste únicamente en crear empleos, sino en generar puestos de trabajo capaces de producir más valor agregado y sostener mejores salarios.
Las diferencias también se observan en el capital humano. Sectores como tecnología, inteligencia artificial, analítica de datos, energías renovables y manufactura avanzada reportan dificultades para encontrar talento especializado, mientras persisten niveles significativos de desempleo en perfiles con menor demanda empresarial.

Otro elemento que pesa sobre el mercado laboral es la inversión. La creación sostenida de empleo depende en buena medida de la expansión empresarial y de nuevos proyectos productivos. Sin embargo, la inversión privada en Colombia se mantiene en niveles históricamente bajos frente a décadas anteriores.

Japón y Corea del Sur combinan altos niveles de productividad, sistemas educativos alineados con las necesidades de las empresas, industrias manufactureras robustas y un elevado capital humano. En el caso japonés, incluso la escasez de trabajadores se ha convertido en una preocupación mayor que el desempleo.

LOS CONTRASTES

  • Clara Inés PardoDocente de la Escuela de Administración

    “La reducción sostenible del desempleo requiere una estrategia integral que esté centrada en la productividad, en la formalización laboral y en la inversión privada”.

  • Alejandro EspitiaPolitólogo y docente universitario

    “Las prioridades de política pública para aumentar el empleo deberían enfocarse en facilitar la contratación. Esto impulsa el crecimiento empresarial”.

México presenta características distintas, pero también ha logrado sostener una tasa de desempleo reducida. La integración con las cadenas productivas de Norteamérica, el fortalecimiento de la manufactura y el fenómeno del nearshoring han impulsado la generación de puestos de trabajo.

En Europa no todos los países muestran la misma tendencia; sin embargo, los que registran mejores resultados suelen compartir características comunes: sistemas sólidos de formación técnica, políticas activas de empleo, una mejor conexión entre empresas y centros educativos y mayores niveles de inversión en innovación.

Alejandro Espitia, politólogo y docente universitario, considera que parte del problema colombiano también está relacionado con los costos y las dificultades para contratar formalmente. “Tenemos una economía muy informal, con baja productividad y altos costos asociados al empleo. Eso hace más difícil contratar y limita el crecimiento de las empresas”, señaló.

Según el experto, la informalidad no solo afecta a los trabajadores, sino que también limita la capacidad de las empresas para crecer, invertir y aumentar su productividad, lo que termina afectando la generación de nuevos empleos.

Las diferencias con la Ocde son amplias. Mientras en la mayoría de países del organismo predominan altos niveles de productividad, innovación, especialización laboral y formación técnica articulada con las necesidades empresariales, Colombia sigue enfrentando brechas importantes en cada uno de esos frentes.

Por esa razón, los expertos coinciden en que la reducción sostenible del desempleo requerirá medidas de largo plazo. Entre ellas destacan recuperar la inversión privada, reducir la informalidad, fortalecer la formación técnica y tecnológica, impulsar sectores intensivos en empleo como infraestructura, construcción, turismo y agroindustria, y mejorar la productividad laboral.

Aunque el país se encuentra cerca de sus niveles más bajos de los últimos años, continúa lejos de los estándares observados en la mayor parte de la Ocde. Mientras el promedio se mantiene alrededor de 5%, Colombia sigue alrededor de 9% debido a una combinación de informalidad elevada, baja productividad, brechas de capital humano e insuficiente inversión productiva que mantienen esta tendencia estructural del mercado laboral.

Abril tuvo 67.000 desocupados más que los registrados hace un año

El Dane reveló los datos del mercado laboral correspondientes al cuarto mes del año, que dejaron un sabor agridulce para el país. Aunque la tasa de desocupación fue de 8,8%, igual a la registrada en abril del año anterior, el número de desempleados sigue siendo motivo de preocupación, pues pasó de 2,27 millones a 2,33 millones de personas. Esto representa un aumento de 67.000 desocupados frente al mismo periodo de hace un año. Según Fenalco, este año ocho de cada 10 empresas dejaron de contratar tras el alza del salario mínimo.

TEMAS


Desempleo - Ocde - Desigualdad laboral