Colombia ocupa el sexto lugar con mayor tasa de informalidad laboral en América Latina
miércoles, 12 de agosto de 2026
El ranking de empleo no formal de la OIT comienza con Bolivia, con una tasa de 82,2%, sigue Ecuador, con 70,1%, y después Perú, con 69,8%
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Colombia se ubicó como el sexto país con mayor informalidad laboral de América Latina en 2025, con una tasa de 54,3% de los trabajadores ocupados, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo, OIT. Para esta comparación se excluyen El Salvador y los países del Caribe.
El resultado deja a Colombia 6,9 puntos porcentuales por encima del promedio de los 15 países latinoamericanos incluidos, que fue de 47,4%. Además, muestra que más de la mitad de la población ocupada del país continúa trabajando en condiciones de informalidad, pese a la mejora registrada en otros indicadores del mercado laboral.
Solo cinco países presentaron niveles superiores al colombiano: Bolivia, con 82,2%; Ecuador, con 70,1%; Perú, con 69,8%; Guatemala, con 66,2%; y Paraguay, con 64,3%. Por debajo de Colombia aparecen Panamá (53,9%), México (52,4%), Argentina (42,9%), Brasil (35,6%), Costa Rica (35,5%), Chile (25,1%) y Uruguay (22,4%). La diferencia entre Colombia y Uruguay, el país con la menor informalidad del grupo, alcanza los 31,9 puntos porcentuales. En contraste, Colombia está 27,9 puntos por debajo de Bolivia, que encabeza la medición con 82,2%.
Las cifras se enmarcan en los análisis de la OIT sobre el mercado laboral de América Latina y el Caribe. El informe muestra particularidades de la informalidad colombiana. A diferencia de lo observado en otros indicadores del mercado de trabajo, la proporción de hombres ocupados en condiciones informales fue superior a la de las mujeres.
Uno de los elementos que ayuda a explicar la persistencia del fenómeno está relacionado con las características de las empresas informales. Según la clasificación presentada en el estudio, 65% tendría capacidad para formalizarse, pero continúa operando en la informalidad, grupo asociado a los denominados free riders o “polizones”. Otro 22% funciona cerca del límite de supervivencia y 13% permanece en la informalidad por factores de exclusión o por los altos costos de entrada.
La OIT ha señalado que la informalidad es un fenómeno multidimensional que no puede atribuirse únicamente al incumplimiento de las normas. La baja productividad, las dificultades de acceso al financiamiento y la limitada capacidad de numerosas micro y pequeñas empresas para asumir los costos de la formalización también contribuyen a su persistencia.
El estancamiento de la formalización en Colombia ocurre, además, en momentos en que otros indicadores del empleo muestran un mejor comportamiento. Durante el primer trimestre de 2026, la tasa de desempleo del país se ubicó en 9,1%, frente a 10,5% registrado en el mismo periodo de 2025. La tasa de ocupación, por su parte, aumentó hasta 58,2%.
Jóvenes en la cuerda floja
La situación del mercado laboral colombiano es particularmente compleja entre los jóvenes. La tasa de desempleo de las personas entre 15 y 24 años llegó a 20,2% en 2025, frente a 17,8% registrado en 2024.
Con ese porcentaje, Colombia se ubicó como el quinto país con mayor desempleo juvenil de la región, superado por Uruguay, Panamá, Chile y Costa Rica. El dato muestra que las mejoras generales del mercado laboral no se han distribuido de la misma manera entre los diferentes grupos de la población.
Las diferencias también son evidentes entre hombres y mujeres. En 2025, la brecha de participación laboral entre ambos sexos alcanzó 24,2 puntos porcentuales, mientras que la diferencia en la tasa de ocupación llegó a 24,7 puntos porcentuales, un nivel superior al promedio regional. En el conjunto de los 15 países de América Latina incluidos en la medición, la tasa de informalidad se ubicó en 47,4% durante 2025. Aunque representa una reducción, prácticamente uno de cada dos trabajadores de la región continúa desempeñándose en condiciones informales.
La informalidad también golpea con mayor intensidad a las nuevas generaciones. Según las cifras del estudio, 59,1% de los jóvenes ocupados se encontraba en la informalidad.
La OIT ha insistido en que productividad y formalización están estrechamente relacionadas. Las empresas de menor productividad suelen enfrentar mayores dificultades para asumir los costos de operar formalmente, mientras que un incremento de la productividad puede facilitar su transición.