Colombia sigue rezagada en matemáticas y lectura en las pruebas Pisa 2025
martes, 8 de septiembre de 2026
En matemáticas, 71% de los estudiantes colombianos no alcanzó el nivel mínimo de desempeño, mientras que en lectura la cifra llegó a 54%; el país obtuvo 381 y 399 puntos, respectivamente, y se mantiene por debajo del promedio de la Ocde
Síganos y léanos en Google Discover
Los resultados de las pruebas Pisa 2025 dejan nuevamente a Colombia ante uno de los principales retos para su sistema educativo: aunque el desempeño promedio del país se mantuvo relativamente estable frente a 2022, la mayoría de los estudiantes de 15 años continúa sin alcanzar los aprendizajes mínimos esperados en matemáticas, lectura y ciencias.
La evaluación, realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), midió a más de 760.000 estudiantes de 15 años en 91 países y economías, en lo que fue la edición más grande de Pisa hasta ahora. En Colombia participaron 7.268 estudiantes de 266 colegios, una muestra que representa aproximadamente a 597.500 jóvenes de esa edad.
El panorama colombiano es particularmente preocupante cuando se dejan de lado los puntajes promedio y se observa cuántos jóvenes realmente alcanzan las competencias consideradas básicas para desenvolverse en su vida académica y posteriormente en el mercado laboral.
En matemáticas, solo 29% de los estudiantes colombianos alcanzó al menos el nivel 2 de desempeño. Esto significa que 71% quedó por debajo del nivel considerado mínimo por Pisa. En los países de la Ocde, en cambio, 65% alcanzó ese estándar.
La lectura tampoco presenta un escenario favorable. Solo 46% de los jóvenes colombianos llegó al nivel 2 o superior, frente a 69% en el promedio de la Ocde. Es decir, 54% de los estudiantes evaluados no alcanzó el nivel mínimo.
En ciencias, el resultado es algo mejor, pero todavía muestra una brecha considerable: la mitad de los estudiantes colombianos logró llegar al nivel 2 o superior, mientras que el promedio de la Ocde fue de 74%.
Matemáticas, el mayor rezago
Los resultados de matemáticas siguen siendo el principal punto débil de los estudiantes colombianos.
El país obtuvo 381 puntos, frente a un promedio de 463 puntos en la Ocde. El resultado también está por debajo del mejor desempeño latinoamericano, encabezado por Uruguay con 405 puntos, de acuerdo con los datos incluidos en el informe.
Además, el resultado nacional cayó ligeramente frente a 2022, cuando había alcanzado 383 puntos. Su mejor registro de los últimos años había sido de 391 puntos en 2018.
Pero el dato que mejor dimensiona el problema no es la caída de dos puntos, sino la distribución de los estudiantes dentro de los niveles de desempeño. Pisa establece el nivel 2 como una referencia mínima de competencia. En Colombia, solo tres de cada 10 estudiantes alcanzaron ese nivel o uno superior.
En términos prácticos, los jóvenes que llegan al nivel 2 pueden interpretar una situación sencilla y reconocer cómo representarla matemáticamente sin recibir instrucciones directas. Sin embargo, una proporción muy grande de los estudiantes colombianos no alcanza siquiera ese grado de dominio.
La situación se vuelve todavía más crítica cuando se observa la parte superior de la distribución. Prácticamente ningún estudiante colombiano llegó a los niveles 5 o 6, considerados de alto desempeño, mientras que en la Ocde 8% de los estudiantes alcanzó esos niveles.
Esto significa que el sistema educativo colombiano enfrenta un problema en dos frentes: una proporción muy alta de estudiantes que no domina las competencias básicas y, al mismo tiempo, una proporción extremadamente pequeña que alcanza desempeños avanzados.
La lectura pierde terreno
La lectura aparece como otra de las señales de alerta. Colombia obtuvo 399 puntos, diez menos que los 409 registrados en 2022. El resultado también se encuentra lejos del máximo histórico alcanzado por el país en esta competencia, de 425 puntos en 2015.
La diferencia frente a la Ocde también es amplia: el promedio de los países miembros fue de 461 puntos.
En la región, Colombia quedó por debajo de Chile, Uruguay, Costa Rica, México y Brasil, aunque superó a Perú, Argentina, Ecuador, El Salvador, Paraguay, República Dominicana y Guatemala, según la información analizada para el informe.
El retroceso en lectura es especialmente relevante porque esta competencia funciona como una herramienta transversal para el resto del aprendizaje. Comprender un texto, identificar información, distinguir hechos de opiniones y evaluar contenidos son habilidades necesarias no solo para las clases de lenguaje, sino también para las matemáticas, las ciencias y, cada vez más, para desenvolverse en un entorno digital.
El informe muestra que en Colombia 54% de los estudiantes no alcanzó el nivel 2 de lectura, mientras que en la Ocde esa proporción fue de 31%. Además, solo 1% de los estudiantes colombianos llegó al nivel 5 o superior, frente a 6% en la Ocde.
La tendencia histórica también preocupa. De acuerdo con los datos entregados para Colombia, la proporción de estudiantes con desempeño inferior al nivel 2 aumentó 12 puntos porcentuales desde 2015.
Ciencias es la única de las tres áreas principales en la que Colombia mostró una mejora frente a la medición anterior.
El país obtuvo 414 puntos, tres más que en 2022. Además, este es el segundo mejor resultado histórico colombiano en la competencia, solo por debajo de los 418 puntos registrados en 2015.
Sin embargo, la mejoría no alcanza para cerrar la brecha internacional. El promedio de la Ocde llegó a 482 puntos, mientras que el mejor desempeño correspondió a la región china conformada por Pekín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang, con 597 puntos.
En América Latina, Uruguay volvió a ocupar el primer lugar regional, con 445 puntos.
La distribución por niveles vuelve a mostrar la magnitud del desafío. Solo la mitad de los estudiantes colombianos alcanzó el nivel 2 o superior en ciencias, frente a 74% en el promedio de la Ocde. Apenas 1% llegó a los niveles 5 o 6, frente a 7% en los países de la organización.
Un problema que va más allá de los puntajes
Los resultados de Pisa no deben leerse únicamente como una clasificación entre países. El objetivo de la prueba es determinar qué saben hacer los estudiantes de 15 años con los conocimientos adquiridos. Por eso, uno de los indicadores más relevantes es precisamente el porcentaje que consigue superar el nivel 2, considerado el umbral mínimo de competencia.
En el caso colombiano, los resultados muestran que el problema no está solamente en tener puntajes inferiores a los de países como Singapur, Japón, Corea o Estonia. El desafío central es que una mayoría de jóvenes no está adquiriendo las herramientas básicas que Pisa considera necesarias para continuar aprendiendo y desenvolverse de manera autónoma.
La Ocde señala que los estudiantes que alcanzan el nivel 2 en matemáticas pueden reconocer y representar matemáticamente situaciones sencillas. En lectura, pueden identificar la idea principal de un texto de extensión moderada, encontrar información a partir de criterios explícitos y reflexionar sobre el propósito y la forma de un texto cuando reciben una orientación concreta. En ciencias, pueden reconocer explicaciones correctas para fenómenos familiares y utilizar conocimientos científicos para determinar, en casos simples, si una conclusión es válida a partir de los datos disponibles.
El hecho de que una mayoría de estudiantes colombianos no llegue a esos niveles plantea un reto que trasciende un periodo de gobierno y obliga a mirar la calidad y continuidad de las políticas educativas.
Pero uno de los elementos que también debe tenerse en cuenta es que el deterioro no es exclusivo de Colombia.
La edición 2025 muestra un retroceso generalizado en el desempeño educativo internacional. En los países de la Ocde, los resultados promedio llegaron a sus niveles más bajos registrados hasta ahora en matemáticas y lectura. Uno de cada cinco estudiantes de 15 años quedó en bajo desempeño simultáneamente en ciencias, matemáticas y lectura, frente a 16% en 2022.
Entre 2015 y 2025, el promedio de lectura cayó 28 puntos en los países de la Ocde, equivalente a aproximadamente un año y medio de aprendizaje, mientras que matemáticas perdió 22 puntos, equivalente a algo más de un año.
Y es que la lectura tuvo, además, la caída más pronunciada entre los países participantes que no pertenecen a la Ocde, con una reducción promedio de 16 puntos durante el mismo periodo. Esto permite poner los resultados colombianos en contexto: el país enfrenta dificultades propias, pero lo hace dentro de una crisis internacional de aprendizaje que también está golpeando a sistemas educativos de mayores ingresos.
La diferencia está en la magnitud del punto de partida. Mientras Colombia tiene 71% de sus estudiantes por debajo del nivel mínimo en matemáticas, la proporción equivalente en la Ocde es de 35%. En lectura, Colombia llega a 54%, frente a 31% en la organización. En ciencias, es 50%, contra 26%.