Con la sequía solo ganarán Brasil, Argentina y Paraguay

Rogelio Vélez - rvelez@larepublica.com.co

La sequía en los cultivos de Estados Unidos continúa siendo una amenaza para la alimentación mundial a través del encarecimiento de algunos granos como el maíz, el trigo y la soja. Sin embargo, un aumento de la cotización de estos también es un beneficio para algunos países exportadores de América Latina, como Brasil y Argentina.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) recientemente advirtió que los precios mundiales de los alimentos subieron 6% en julio. Esto fue suficiente para que se volviera a prender las alarmas sobre una posible repetición de la crisis alimentaria que se vivió entre 2007 y 2008.

La organización advirtió que parte del aumento repentino de los precios de los alimentos viene de los altos costos que ha alcanzado el maíz y otros granos a causa del tiempo seco que está afectando a Estados Unidos. La sequía, la peor en 50 años, tiene en veremos al 75% de la superficie cultivada de estos productos en ese país y desde ya el Departamento de Agricultura está recortando la estimación de su producción en un 17%. “La consecuencia de la sequía es que los precios aumentan en el mercado, pues Estados Unidos es uno de los productores más grandes del mundo de este producto. Esto afecta todo lo que tenga que ver con el maíz”, comentó Diego Otero, rector de la universidad Uniciencia de Bucaramanga. “Si no hay reservas no se puede hacer nada. En el corto plazo, esto no tiene solución. La única salida se dará en la medida en que se compense la producción en otros países”, agregó.

La sequía ya ha generado una subida generalizada de los precios de los cereales cultivados en América Latina. Según el informe de la FAO, los precios del maíz, el trigo y la soja, se elevaron más de un 30 % entre los meses de junio y julio de 2012. Esto podrá ser un beneficio en el corto plazo para las naciones que venden grandes cantidades en el mercado internacional. “Los países exportadores netos de estos granos y de la soja, como Argentina, Brasil y Paraguay podrán aumentar sus exportaciones a corto plazo. Además, podrán aumentar los ingresos que destinan a la inversión en la agricultura y la expansión de sus sistemas de protección social”, explicó Raúl Benítez, representante de la FAO para América Latina y el Caribe, a la agencia EFE.

Benítez también avisó que este aumento en los precios representa un desafío adicional para los países centroamericanos, cuyas importaciones de maíz y soja dependen de la producción estadounidense. Entre los grandes importadores de maíz, a los cuales afecta un aumento en los precios está Colombia el cual “es un importador neto de maíz. Casi el 75% del grano que se consume dentro del país se importa. Al haber una escasez, los precios tienden a elevarse”, dijo Rafael Mejía, director de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC). “Con esto se afectan los sectores de avicultura, lo mismo que la porcicultura y la lechería especializada. Lo peor es que va a seguir subiendo el precio”, agregó.

Las consecuencias que pueda traer una crisis alimentaria ya despertaron la atención de los países del G20, quienes anunciaron que sostendrán una teleconferencia a fines de agosto para analizar si se requiere una reunión internacional de emergencia para hacer frente a los crecientes precios de los granos, a través de una convocatoria del llamado ‘Foro de Respuesta Rápida’. “El objetivo es hablar sobre la situación y evitar medidas como los embargos a las exportaciones que serían perjudiciales para todos”, dijo un funcionario del ministerio de Agricultura de Francia.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció ayer que hará una compra de emergencia de hasta US$170 millones de carne cerdo, cordero, pollo y bagre, para ayudar a los agricultores golpeados por la sequía. Lo comprado se donará a la beneficencia.

Revive el debate por los biocombustibles

La sequía de Estados Unidos y una posible crisis de alimentos ha vuelto a avivar el debate sobre los biocombustibles, los cuales utilizan en ese país alrededor del 40% de lo que se produce en maíz, por una política del Gobierno.

“El problema es con el biocombustible. La producción de eso limita la oferta de alimento para el consumo humano”, explicó Diego Otero, rector de la Universidad Uniciencia.

“Nuestro principal punto no es que no debería haber políticas de biocombustibles, sino que debería haber más flexibilidad”, dijo David Hallam, director de la división de comercio y mercados de la FAO.

Las opiniones

Diego Otero
Economista y rector de la universidad Uniciencia de Bucaramanga

“La consecuencia de la sequía es que los precios aumentan en el mercado, pues Estados Unidos es uno de los productores más grandes del mundo de maíz”.

Raúl Benítez
Representante de la FAO para América Latina y el Caribe

“Los países exportadores netos de estos granos (maíz, trigo) y de la soja, como Argentina, Brasil y Paraguay podrán aumentar sus exportaciones a corto plazo”.

Rafael Mejía
Director de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC)

“Con la subida de precios del maíz se afectan los sectores del avicultura, lo mismo que la porcicultura y la lechería especializada. Lo peor es que va a seguir subiendo”.

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