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Congreso de Bolivia aprueba ley de estado de excepción tras protestas

Bloomberg

En El Alto, los residentes afirmaron a principios de esta semana que los alimentos empezaban a escasear debido a que la principal carretera seguía bloqueada

Reuters

El Congreso boliviano aprobó el domingo la Ley de Regulación de Estados de Excepción, una norma impulsada por el presidente Rodrigo Paz tras más de un mes de protestas en las que los manifestantes exigen su renuncia, mientras el país se enfrenta a la profundización de una crisis política y social.

La iniciativa, que fue sancionada en la madrugada por la Cámara de Diputados tras ser aprobada en el Senado, establece el marco legal para la aplicación de medidas extraordinarias ante conflictos internos, desastres naturales o amenazas a la seguridad del Estado.

La norma, que ahora será remitida al Ejecutivo para su promulgación, no implica una declaratoria inmediata del estado de excepción, pero otorga al Gobierno los instrumentos legales para activarlo mediante decreto supremo, el que luego deberá ser remitido al Congreso, que tendrá un plazo de 72 horas para aprobarlo o rechazarlo.

Uno de los aspectos más relevantes de la ley es que regula la participación de las Fuerzas Armadas en situaciones de conmoción interna, permitiendo su intervención para apoyar a la Policía Boliviana cuando ésta sea superada, así como para proteger infraestructura estratégica, garantizar corredores humanitarios y resguardar el abastecimiento de bienes básicos. La medida llega tras la renuncia el martes del ministro de Defensa, Marcelo Salinas.

Bolivia ha enfrentado semanas de bloqueos de carreteras y protestas impulsadas por sindicatos y partidarios del expresidente de izquierda Evo Morales, quienes exigen la dimisión de Paz y la revocación de las medidas de austeridad.

Los disturbios han provocado escasez de alimentos, combustible e insumos médicos en La Paz y El Alto, donde viven cerca de 2 millones de personas.

"El descontento ha ido más allá de la afiliación partidaria, ya que los precios, la calidad del combustible, la política de tierras y las promesas de campaña incumplidas siguen alimentando las protestas", afirmó Mariano Machado, de la empresa de inteligencia de riesgo Verisk Maplecroft.

El mandatario lleva apenas siete meses en el poder, tras casi dos décadas de gobiernos del izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS), liderado por Morales, quien gobernó Bolivia entre 2006 y 2019. Según la legislación boliviana, un presidente puede ser sometido a un referéndum revocatorio tras cumplir dos años y medio de mandato.

Por su parte, Estados Unidos reiteró el jueves 4 de junio su respaldo al gobierno de Paz, advirtiendo contra los intentos de derrocar a su administración y comprometiéndose a mantener los esfuerzos para preservar la seguridad regional.

"Estados Unidos está observando", señalaron en un comunicado conjunto en la red social X el Departamento de Guerra de Estados Unidos y la Coalición Anticártel de las Américas. Morales ha respaldado el movimiento de protesta, ha pedido elecciones anticipadas y ha calificado los disturbios como una resistencia a las políticas económicas de Paz.

En El Alto, los residentes afirmaron a principios de esta semana que los alimentos empezaban a escasear debido a que la principal carretera seguía bloqueada.

"Ya no queda nada para comprar: ni verduras, ni pollo, ni carne, y lo poco que hay se ha vuelto muy caro", dijo Clemente Calle. "Si él (el presidente Paz) quiere irse, que se vaya; eso es lo que necesitamos", añadió.

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