Consorcio chino lidera contrato eléctrico por US$47 millones en Ecuador
martes, 12 de mayo de 2026
El historial de ambas empresas como contratistas del Estado ecuatoriano ha estado marcado por diversas controversias
El consorcio Puerto Inca Energy, conformado por las empresas chinas China Railway First Group y Xian Electric Engineering, se perfila como el ganador de un contrato eléctrico de US$47 millones impulsado por la Corporación Eléctrica del Ecuador, Celec.
La adjudicación, prevista para el 12 de mayo de 2026, corresponde a la construcción de obras civiles para el sistema de transmisión Puerto Inca y la ampliación de la subestación San Idelfonso, un proyecto financiado por la CAF para mejorar las redes de distribución del país. Aunque el grupo presentó la segunda oferta más alta, valorada en US$47 millones, logró obtener la mejor calificación técnica entre las catorce propuestas recibidas, alcanzando un puntaje de 96,15 sobre 100 sustentado principalmente en su experiencia específica.
El historial de ambas empresas como contratistas del Estado ecuatoriano ha estado marcado por diversas controversias. Xian Electric Engineering, subsidiaria de la empresa estatal China XD Group, manejó previamente dos millonarios contratos de sistemas de transmisión en Ecuador ejecutados entre 2016 y 2020.
En el primero de ellos, firmado por US$30 millones, la Contraloría detectó pagos no justificados, falta de descuentos por multas y problemas en la auditoría ambiental. Por su parte, China Railway First Group integró el consorcio encargado de la construcción del Hospital IESS Quito Sur, una obra de US$206 millones que atravesó constantes demoras y problemas, además de haber sido proveedora de equipos médicos por US$6,8 millones para el hospital de Quevedo.
Pese a las irregularidades documentadas en el pasado, la ejecución de los contratos eléctricos previos le permitió al consorcio obtener una calificación de experiencia perfecta (33/33) en el nuevo proceso de licitación de Celec.
Según los registros de la Superintendencia de Compañías, ambas firmas se encontraban en una pausa operativa y no reportaban actividades financieras en el país desde el año 2018. Para poder retomar sus operaciones formales y reingresar a la contratación pública, las dos empresas chinas cambiaron a sus apoderados en el año 2025, lo que les abrió el camino para competir y liderar la adjudicación de este millonario proyecto.