Industria

Crecen los aplazamientos de salidas a bolsa ante dudas de inversionistas sobre mercado

Gráfico LR

Las empresas Oura y Amaero frenan sus planes de debut bursátil ante un mercado mucho más exigente para las nuevas emisiones

Valentina Sánchez Forero

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Salir a bolsa empieza a convertirse en una apuesta más difícil para las empresas. Aunque las ofertas públicas iniciales han movilizado cerca de US$146.900 millones en 2026, una cadena de aplazamientos y cancelaciones muestra que ese volumen de dinero no garantiza una buena recepción para todos. El aumento de los rendimientos de los bonos, las dudas sobre el gasto en inteligencia artificial y las opciones de financiación privada están llevando a varias compañías a poner sus planes en pausa.

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El caso más reciente es Oura, fabricante de anillos biométricos que permiten monitorear indicadores de salud. La empresa anunció el martes 29 de septiembre que aplazaría su debut bursátil por la incertidumbre en las condiciones del mercado, pese a asegurar que había una demanda sólida por sus acciones. Su decisión puso el foco sobre una pregunta que gana relevancia entre los inversionistas: ¿cuánto pesa el atractivo de una empresa cuando el entorno financiero empieza a jugar en contra?

Los aplazamientos ya muestran una aceleración. Según datos de Renaissance Capital, siete empresas retrasaron o retiraron sus ofertas públicas iniciales en el tercer trimestre, frente a cuatro en el segundo y tres en el primero. Así, el número de casos entre julio y septiembre superó el de los dos primeros trimestres por separado e igualó la suma de ambos.

La concentración de decisiones en pocos días también llamó la atención. Cuatro compañías de diferentes sectores, cada una con planes de recaudar al menos US$50 millones, anunciaron aplazamientos o cancelaciones en la semana señalada por el informe. La diversidad de sus negocios sugiere que las dificultades van más allá de los problemas particulares de una sola empresa.

Entre los casos figuran Bamboo Insurance, que aplazó su oferta el 22 de septiembre; la compañía de materiales Amaero, que hizo lo mismo al día siguiente; y el fabricante de componentes para energía nuclear Holtec Nuclear, que retiró su salida a bolsa el viernes 25. Posteriormente, Oura se sumó a las empresas que decidieron esperar.

LOS CONTRASTES

  • Gil LuriaJefe de investigación tecnológica de DA Davidson

    “Los inversionistas han sufrido grandes pérdidas con productos de consumo especializados, y esa es la reacción que está recibiendo Oura. No creo que tenga que ver con la tecnología”.

Para Matthew Kennedy, estratega sénior de Renaissance Capital, la sucesión de aplazamientos revela un cambio en las condiciones para captar dinero en bolsa. En declaraciones a Cnbc, explicó que resulta difícil atribuir todos estos movimientos a dificultades individuales. Jay Ritter, director de la Iniciativa de Salidas a Bolsa de la Facultad de Negocios Warrington de la Universidad de Florida, coincidió en que las decisiones de varias compañías importantes apuntan a un obstáculo más amplio.

El panorama contrasta con las grandes cifras de financiación del año. Hasta el corte del reporte, se habían realizado 110 ofertas públicas iniciales, excluyendo las empresas de adquisición con fines especiales, conocidas como Spac. Estas operaciones recaudaron aproximadamente US$146.900 millones, con un peso considerable de las megaofertas de SpaceX y del fabricante surcoreano de memorias SK Hynix, realizadas en el segundo trimestre, además de la de Cerebras.

Sin embargo, el balance tiene dos caras; mientras el dinero captado aumentó 394%, impulsado por esas grandes operaciones, el número de ofertas cayó 30% frente al mismo periodo de 2025. El mercado mueve más recursos, pero a través de menos debuts. En todo el año pasado se registraron 202 ofertas, la mayor cantidad desde 2021, cuando hubo cerca de 400. Los sectores de salud e industria lideran los lanzamientos de 2026, con una participación de 24% cada uno, seguidos por tecnología, con 18%. Además, 59% de las ofertas del año cotizaba al precio de colocación o por encima de este.

El freno del mercado de deuda

Uno de los principales frenos está en el mercado de deuda. Los rendimientos de los bonos alcanzaron un máximo de 19 años, según el informe de Renaissance Capital. Cuando estos instrumentos ofrecen retornos más elevados, las acciones de empresas que apenas llegan a bolsa deben competir por el dinero de los inversionistas con alternativas que pueden resultar más atractivas. A esa presión se suman la reanudación de las subidas de tasas de interés y la creciente preocupación por el gasto en inteligencia artificial.

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