Hacienda

Crecimiento de EE.UU. fue de 2% en el primer trimestre con inflación de 3,5% anual

Gráfico LR

La inflación volvió a subir en marzo. El indicador que sigue la Fed aumentó 0,7% en el mes y llegó a 3,5% en un año. Es un salto importante frente a los meses anteriores

Santiago Rodríguez Morales

Luego de que el miércoles la Reserva Federal mantuviera las tasas, un día después aparecieron los datos que ayudan a entender la decisión. La economía de Estados Unidos sigue creciendo, pero los precios volvieron a subir y eso complica cualquier movimiento.

La potencia norteamericana creció 2% en el primer trimestre, según la Oficina de Análisis Económico. Esto deja ver que la actividad económica creció a un ritmo moderado y se mantiene pese a los diferentes conflictos. Aunque no es débil, tampoco muestra una aceleración clara.

El consumo sigue siendo la base. Las personas continúan gastando y eso sostiene buena parte de la economía. El gasto subió 1,6% y estuvo impulsado sobre todo por servicios. El dato es consistente con una economía que avanza sin mucho impulso.

Gráfico LR

Las empresas también aportaron. La inversión creció más de 10%, con un peso fuerte de la tecnología. Varias compañías grandes están destinando recursos a inteligencia artificial y a infraestructura para manejar datos. Ahí aparecen nombres como Alphabet Inc., Amazon.com Inc., Meta Platforms Inc. y Microsoft Corp.

“La IA puede tomar el relevo desde el punto de vista del PIB”, afirmó Michael Skordeles, jefe de economía estadounidense de Truist, a Bloomberg. “Pero el consumidor es fundamental, pase lo que pase”.

El empleo no muestra deterioro. Las solicitudes de subsidio por desempleo siguen en niveles bajos. No hay señales de despidos masivos. Eso le da soporte al consumo.

El problema está en los precios. La inflación volvió a subir en marzo. El indicador que sigue la Fed aumentó 0,7% en el mes y llegó a 3,5% en un año. Es un salto importante frente a los meses anteriores y se aleja de la meta del banco central.

La energía explica buena parte del movimiento. El conflicto con Irán elevó el precio del petróleo y eso se reflejó en la gasolina. El aumento fue fuerte y rápido. Cuando sube la gasolina, el impacto se extiende a transporte y a otros bienes.

Esto deja a la Fed en una posición incómoda. La economía no está cayendo y el empleo se mantiene. Pero la inflación no baja como se esperaba. En ese escenario, bajar tasas se vuelve más difícil.

El presidente del banco central, Jerome Powell, ha dicho que la economía resiste. Los datos respaldan esa idea. Pero también muestran que el control de precios no está asegurado.

Hay señales que apuntan a un ritmo más lento hacia adelante. Cuando se descuenta la inflación, el gasto crece poco. Eso indica que el margen de las familias es limitado. Si los precios siguen altos, es probable que el consumo pierda fuerza.

El comercio exterior también pesó. Las importaciones subieron y le restaron crecimiento al dato final. Parte de ese movimiento está relacionado con cambios en reglas comerciales que vienen desde decisiones tomadas en el gobierno de Donald Trump.

LOS CONTRASTES

  • Stephen StanleyEconomista jefe de Santander US Capital

    “El problema con el desarrollo de la inteligencia artificial es que no va a durar para siempre. Sin embargo, no parece que estemos ni cerca del final”

Si se mira solo la demanda interna, sin ese ruido, el crecimiento es algo mejor, pero tampoco muestra un repunte fuerte. La economía sigue estable, no más que eso.

“Parece tratarse más bien de una recuperación impulsada por las empresas, lo que quizás explique por qué la persona promedio no percibe que la economía esté creciendo de la misma manera que en una recuperación más tradicional liderada por el consumo”, concluyó Michael Skordeles, en declaraciones realizadas a Bloomberg tras conocerse los datos.

TEMAS


Estados Unidos - PIB - Inflación