Globoeconomía

¿Cuál PIB crecerá más en América Latina?

Diego Carranza Agudelo

Sin embargo, estos datos del país, que obtuvo LR promediando las proyecciones de los reportes de la Ocde, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Cepal, parecen ser muy optimistas con respecto a la realidad económica colombiana en la que, según los expertos, el crecimiento del PIB no llegará a ser ni de 2%.

De hecho, el director del Centro de Investigaciones Económicas (CIE) de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito, Eduardo Sarmiento, en diálogo con este diario, expresó que esos estudios internacionales no conocen a fondo la economía nacional que no tiene “elementos macroeconómicos que jalonen el crecimiento”, por lo que la realidad es que, según sus investigaciones, la economía del país solo aumentaría 1,7%.

“El crecimiento de Colombia va a estar incluso por debajo de 2% por el desbalance generalizado de todos los indicadores macroeconómicos que había en junio, producto de los manejos irresponsables del Banco de la República con las subidas de la tasa de interés y el fracaso de la devaluación del peso, y una caída de 30% de las exportaciones”, aseguró Sarmiento.

El panorama que pintaron los organismos internacionales para 2017 fue más esperanzador, con un repunte en la economía local de 3% al finalizar ese año.

De cualquier modo, esta tampoco parece ser una previsión plausible dada la incertidumbre que plantea la fluctuación del precio del petróleo que, según el docente investigador de la Universidad Nacional, Germán Nova, actualmente ya ha significado una reducción de más de US$7.537 millones del presupuesto para 2017.

“Esa pérdida de recursos va a afectar enormemente el gasto público y eso tiene un efecto directo en el crecimiento del país”, comentó Nova para LR. 

Con esa teoría concordó Sarmiento quien agregó que, de no modificar las políticas económicas y fiscales, el país podría tener una tasa incluso inferior a la de este año.

Aún con las altas expectativas de crecimiento para Colombia que dejan las cuentas de los organismos internacionales, el país es el cuarto que más aumentaría en la región. Perú encabeza el listado con un crecimiento de 3,7% para 2016 y 4,1% para 2017; seguido de Bolivia que presupuesta 3,8% en 2016 y 3,5% para el próximo año.

La superioridad de estos países se da en gran medida debido a que su dependencia de los hidrocarburos no es tan fuerte como lo ha sido en lugares como Colombia, Brasil y Venezuela. En este último, los bajos precios del crudo acentuaron la dura situación del país en el que el FMI cifra una inflación superior a 700% en lo que va corrido del año.

“En el caso de Perú, las decisiones que tomó de prepagar la deuda externa y tratar de controlar el gasto público fueron muy beneficiosas. Ahora tienen una economía mejor ajustada desde el punto de vista fiscal, diferente a Colombia en donde la caída de precios del petróleo se tradujo en acudir nuevamente a una reforma tributaria,  escenario que no es muy amigable para generar un adecuado crecimiento económico”, agregó Nova.

Volviendo al listado latinoamericano, en el tercer lugar se encuentra Paraguay, con una expectativa de crecimiento de 2,9% para 2016, equivalente a la tasa de crecimiento mundial, y de 3,2% para 2017, igualmente comparable a la expansión prevista para el globo en ese año.

La economía chilena, por su parte, no se verá muy favorecida en cuanto a su crecimiento, pese a que ha sido una de las más dinámicas en la región. Para este caso, el aumento de su PIB será de apenas 1,5% en 2016 y de 2,3% para el próximo año, cosa que, aunque lo sigue dejando por encima de la media latinoamericana, lo ubica como el cuarto país (de 11 en el ranking) que menos crecerá.

En orden descendente, continúa Brasil, la primera con proyecciones negativas que, según el informe parcial de la Ocde de septiembre, tendrá una contracción de 3,8% en su economía para este año y de 0,01% para el siguiente.

El gigante latinoamericano, que obtuvo el octavo PIB más grande del mundo en 2015 según el Banco Mundial, tendrá que reformar su sistema económico para incentivar la inversión extranjera y así poder hacerle frente a la crisis que se acentuó con la inestabilidad política del primer semestre. 

En la lista, después de Brasil se encuentra Ecuador con una perspectiva de crecimiento de -4,5% para 2016 y -4,3% para 2017.

En último lugar está Venezuela. El país bolivariano que tiene una mala imagen internacional que ha ahuyentado a la inversión extranjera, sufre por los precios bajos del petróleo y los excesivos controles del Estado a la industria local. Esto ha hecho que este año el PIB cierre con caída de 8% y que en  2017 la recesión sea de -4,5%.

Venezuela desacelera caída, pero no mejorará

Aunque la contracción de la economía venezolana en el año 2017 será de 4,5%, un cifra optimista si se compara con la proyección de -8% para 2016, según el docente investigador de la Universidad Nacional Germán Nova, este no es un indicio de que las condiciones se están recuperando en el país, sino de que se está desacelerando la caída de la economía. “Como se va acercando más a la base, la caída no es tan pronunciada, pero no significa que esté mejorando, ya que esta reducción (-4,5%) es respecto a la del año anterior”.

Las opiniones

Germán Nova
Docente investigador de la Universidad Nacional
“Las economías desarrolladas  han perdido el dinamismo desde la crisis de 2008 y eso no permite que mejoren las proyecciones globales”. 

Eduardo Sarmiento
Director de CIE de la Escuela de ingenieros

“El crecimiento de Colombia va a estar incluso por debajo de 2% por el desbalance generalizado de todos los indicadores macroeconómicos”.