Cuarentenas en hospitales de Siberia ante sospechas de un posible brote de peste pulmona
lunes, 5 de octubre de 2026
El caso tomó fuerza tras la muerte, la semana pasada, de una joven de 28 años que trabajaba en el Instituto de Investigaciones de la Peste
Reuters
Una trabajadora de laboratorio de un instituto de investigación sobre la peste en Siberia se enfermó y falleció en circunstancias aún desconocidas, lo que llevó a las autoridades a poner en cuarentena a decenas de personas y al responsable de la agencia reguladora sanitaria de Rusia a desplazarse a la región de Irkutsk.
La muerte desató el temor por la salud pública en las redes sociales, pero las autoridades afirmaron el lunes que la situación está bajo control.
La peste es endémica en Siberia, lugar donde se produjo el primer brote prehistórico conocido en humanos, ya que la bacteria que la causa, la Yersinia pestis, está presente entre los pequeños mamíferos salvajes de sus vastas zonas silvestres y en sus pulgas. Sin embargo, es poco habitual que los rusos contraigan la peste, aunque cada año se registran casos en otras partes del mundo, sobre todo en África.
Los medios locales identifican a la fallecida como Darya Shipilova, de 28 años, empleada del Instituto de Investigación contra la Peste de Irkutsk de Siberia y el Lejano Oriente. Hubo informaciones contradictorias sobre cómo y dónde enfermó, pero las autoridades dijeron que pereció por una neumonía de origen aún por determinar.
El organismo regulador sanitario ruso, Rospotrebnadzor, dijo a los medios estatales que el instituto no encontró pruebas de ningún accidente relacionado con la manipulación de patógenos, después de que se difundieron rumores en las redes sociales de que la mujer dejó caer un tubo de ensayo que contenía bacterias vivas.
Sin embargo, Anna Popova, directora de Rospotrebnadzor, viajó a Siberia para asistir a una reunión de emergencia durante el fin de semana.
Se puso en cuarentena a un número indeterminado de personas que habían estado en contacto con la fallecida, se acordonaron algunas zonas del hospital de la localidad de Shelekhov donde murió y una planta de aluminio ordenó a sus trabajadores que llevaran mascarillas.
Las autoridades instalaron a la población a mantener la calma y afirmaron que no hay pruebas de que el proceso esté relacionado con su trabajo.
Estados Unidos está siguiendo de cerca el caso de un trabajador de laboratorio que falleció en un instituto de investigación sobre la peste en Siberia , según el secretario de Estado, Marco Rubio.
"Lo estamos observando y siguiendo de cerca", dijo Rubio a los periodistas antes de partir hacia Europa. "No creo que sea motivo de alarma, pero sí de atención y de mantener bajo vigilancia".
Rubio, citando la información que han dado a conocer las autoridades rusas sobre la muerte, señaló que parecía que había una trabajadora del laboratorio que se había infectado y que existía la preocupación de que la enfermedad pueda haberse propagado internamente.
"Obviamente, los viajes entre Estados Unidos y Rusia son muy limitados", señaló. "Pero, como ocurre con cualquier otra cosa