Cuba realiza cambios favorables al mercado ante la presión de Donald Trump
jueves, 18 de junio de 2026
Según el periódico estatal Granma, el comité central del Partido Comunista aprobó las medidas a última hora del miércoles
Bloomberg
Los dirigentes cubanos aprobaron una extensa lista de 176 medidas de liberalización del mercado que abarcan 23 áreas clave, mientras la nación caribeña intenta rescatar una economía moribunda que se ve asfixiada por las sanciones estadounidenses.
Según el periódico estatal Granma, el comité central del Partido Comunista aprobó las medidas a última hora del miércoles. La Asamblea Nacional ha sido convocada a una sesión extraordinaria para ratificarlas el jueves.
El presidente Miguel Díaz-Canel anunció las reformas la semana pasada, las cuales abarcan casi todos los sectores de la economía, incluyendo energía, agricultura y comercio exterior. Sin embargo, no está claro si satisfarán a Donald Trump, quien ha impuesto un bloqueo de facto al suministro de combustible en la isla y está intensificando las sanciones estadounidenses en un intento por poner fin a casi siete décadas de gobierno de partido único.
Sin abordar las reformas específicas, el vicepresidente JD Vance afirmó que Estados Unidos continúa negociando con el gobierno de La Habana. "Si toman decisiones acertadas, tendremos una relación mucho mejor con esa isla", declaró a los periodistas el jueves en la Casa Blanca.
Entre las medidas que el gobierno cubano destacó se incluyen:
- Igualar las condiciones para las empresas estatales y privadas, así como para los inversores extranjeros y nacionales, mediante la aplicación de "normas legales uniformes".
- Permitir que el sector privado participe en más áreas de la economía.
- La eliminación de la mayoría de los controles de precios, que el gobierno reconoció que no habían
- logrado controlar la inflación y habían distorsionado la economía.
- Iniciar un proceso de renegociación para canjear la deuda nacional por activos nacionales.
- Crear un “marco estable” para promover la inversión, la transferencia de tecnología y las donaciones de cubanos residentes en el extranjero.
- Autorizar la inversión extranjera directa en el sector privado, con normas relativas a la propiedad, la resolución de controversias y el reparto de beneficios.
- Dar a los agricultores acceso a divisas y el derecho a importar su propia materia prima sin intermediarios estatales.
- Otorgar mayor autonomía a las empresas estatales y a los municipios.
- Fusión de instituciones estatales y gubernamentales para eliminar funciones duplicadas.
- Eliminar los impuestos y aranceles sobre la tecnología de energía solar y permitir que las empresas extranjeras suministren paneles, baterías e inversores directamente al mercado.
- Reducción del déficit fiscal mediante el aumento de los impuestos y la reducción de los gastos innecesarios.
- Cari Stinebower, socia del bufete de abogados internacional Steptoe LLC, con sede en Washington, y exasesora del Departamento del Tesoro, afirmó que las reformas son una concesión a regañadientes por parte de La Habana.
“Cuando uno habla con funcionarios del gobierno cubano, siguen aferrándose a la línea oficial y diciendo: ‘Somos una nación independiente y soberana, y no necesitamos escuchar a Estados Unidos’”, afirmó. “Pero en el fondo se observan reformas que reflejan que, para que la economía crezca, necesitan al sector privado sin la interferencia del gobierno. Y aún necesitan la entrada de capital extranjero”.
Según ella, estas medidas también son una señal de que la campaña de máxima presión de Trump está dando resultado. La decisión del gobierno de imponer sanciones secundarias a empresas extranjeras en Cuba ha provocado un éxodo de hoteleros y empresas mineras vitales para la economía.
Según ella, esa fue "la gota que colmó el vaso en lo que respecta a obligar, de forma sutil o no tan sutil, al gobierno a realizar cambios".