Después de Texas, Romney debe fortalecer su campaña para enfrentarse a Obama

Merian Araujo - maraujo@larepublica.com.co

La victoria de Mitt Romney en las pasadas primarias de Texas, convirtió matemáticamente al candidato en el representante del partido republicano para las elecciones presidenciales de Estados Unidos el próximo noviembre, luego de obtener más de los 1.144 delegados que se necesitaban.

Aunque el nombramiento oficial se realizará hasta el próximo 27 de agosto en Tampa, Florida, en el marco de la Convención Nacional Republicana, las rondas de Texas le dieron al ex gobernador de Massachusetts la posibilidad de estar a la cabeza de la primera economía mundial.

Para Andrés Molano, profesor de relaciones internacionales de la Universidad del Rosario y Director del OPEAL, Observatorio de Política y Estrategia en América Latina, 'si bien hubo un momento de incertidumbre por candidatos como Rick Santorum, desde el principio se sospechaba que Romney sería el candidato que representaría al partido republicano en las elecciones presidenciales'.

Tras esta victoria, ambos candidatos deben trabajar aún más para fortalecer su imagen, atraer el apoyo de quienes siguen dudando de ellos y conseguir mayores recursos, explicó Alexandra García, politóloga de la Universidad del Norte, quien agregó que los aspirantes, en especial Romney, deben definir varios aspectos de sus campañas en los que todavía son amplios como el desempleo y las inmigraciones.

Por un lado, en el tema de opinión 'las últimas encuestas señalan una cercanía entre el presidente Barack Obama y Mitt Romney, por lo que se percibe que será una campaña agresiva y difícil. El presidente Obama no debe dar por sentada su reelección en la presidencia', expresó Molano.

En cuanto a los recaudos de fondos, se estima que sólo en el mes de abril Romney consiguió cerca de US$40 millones, mientras que Obama consiguió cerca de US$44 millones.

Cabe tener en cuenta que mientras que el republicano aumentó considerablemente su apoyo con respecto a las del mes anterior (casi US$30 millones), las del actual presidente disminuyeron cerca de US$10 millones.

Con estos balances y evaluando los últimos sondeos en los que se habla de 'un empate técnico' entre los candidatos, la diferencia competitiva se hace cada vez más pequeña entre los rivales para la presidencia norteamericana.

Pero, aunque el actual presidente de EE.UU sigue teniendo una ventaja considerable, Romney se posiciona con fuerza y seguramente sacará sus mejores armas en los próximos meses para llegar a la Casa Blanca.