Director de proyecto Galileo enfrió las expectativas tras revisar archivos desclasificados
sábado, 9 de mayo de 2026
El académico analizó los 161 registros desclasificados y concluyó que, por ahora, no hay evidencia de tecnología exótica
El viernes se marcó un nuevo capítulo en la divulgación de información sobre los Fenómenos Anómalos No Identificados, Fani, luego de que el Gobierno de Estados Unidos liberara un primer paquete de documentos, videos e imágenes relacionados con avistamientos investigados durante décadas por distintas agencias oficiales.
La apertura de archivos, impulsada bajo una orden de Donald Trump orientada a priorizar la transparencia, incluyó registros del Departamento de Guerra, el FBI, la Nasa y otras entidades. Sin embargo, tras el entusiasmo inicial, el director del Proyecto Galileo, el profesor Avi Loeb, entregó una evaluación que moderó las expectativas sobre posibles hallazgos extraterrestres.
Luego de revisar 161 registros, de los cuales 82 provenienen del Departamento de Guerra, 56 del FBI y otros expedientes de distintas agencias, el equipo científico concluyó que no existe evidencia suficiente para afirmar la presencia de tecnología de origen no humano.
Según Loeb, ninguno de los objetos observados resulta lo suficientemente extraordinario como para atribuirle un “origen exótico”, término con el que se refiere a cualquier fenómeno que no haya sido fabricado por seres humanos o que no corresponda a eventos naturales conocidos.
El científico señaló además que parte del material presenta limitaciones para un análisis concluyente. “Lamentablemente, se han censurado detalles interesantes de los videos, y todas las imágenes podrían explicarse como reflejos en la óptica de la cámara o como objetos fabricados por el hombre”, indicó.
El análisis técnico del Proyecto Galileo apunta a que muchos de los registros pueden corresponder a artefactos visuales, errores ópticos generados por las cámaras o reflejos en los lentes.
Incluso algunas luces registradas sobre la superficie lunar en archivos de las misiones Apolo tendrían, según el equipo, una explicación más convencional, que son destellos provocados por el impacto de pequeños asteroides.
A pesar de las conclusiones iniciales, Loeb mantiene abiertas las expectativas frente a futuras publicaciones. Los documentos seguirán siendo liberados cada pocas semanas y el investigador considera que podrían aparecer registros con mejor calidad técnica.
Para el director del Proyecto Galileo, la búsqueda no es solo científica, sino también una responsabilidad pública, con la esperanza de que futuras pruebas permitan responder uno de los mayores interrogantes de la humanidad.