Trump ha cambiado a uno de cada tres de sus funcionarios y rompió récord de rotación

Tras la salida de Rex Tillerson, son 36 los empleados de alto nivel que se han ido

Andrés Venegas Loaiza - avenegas@larepublica.com.co

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer la destitución de Rex Tillerson como secretario de Estado, en medio de la expectativa que generan las posibles conversaciones con Corea del Norte. El despido del Secretario corresponde al alto funcionario número 36 en apartarse de la Casa Blanca tras un poco más de un año del inicio de la administración Trump, según datos recopilados por CNN.

Desde el 20 de enero de 2017, día en que se posesionó el actual presidente hasta el 19 de enero de 2018, había logrado la cifra récord de rotación en 34% de sus principales funcionarios. Cifra que dobla la alcanzada por el anterior presidente con mayor porcentaje, Ronald Reagan, con 17% en su primer año de gobierno en 1981 (ver gráfico). Seis de las 12 posiciones de primer nivel de Trump vieron rotación en el primer año, según un informe del programa de Estudios de Gobernabilidad del centro de investigación de Brookings Institution.

Para Luis Carlos Reyes, profesor de economía de la Universidad Javeriana y analista internacional, “Trump busca funcionarios que le digan lo que quiere oír. Buen ejemplo de esto es su asesor económico Peter Navarro, quien ya lo ha dicho de frente, su función es encontrar argumentos para sustentar las intuiciones del presidente”.

Esta situación la evidencia la Oficina de Comunicaciones de la Casa Blanca, que ha experimentado una gran rotación pues han dimitido cuatro directores de comunicaciones. Inicialmente, Sean Spicer se desempeñó como secretario de prensa y director de comunicaciones. En marzo, se anunció a Mike Dubke, quien ocupó el cargo cerca de tres meses, mientras que su sucesor, Anthony Scaramucci, estuvo en el puesto durante menos de una semana en julio. Hope Hicks, la última directora, anunció su deseo de salir en febrero.

LOS CONTRASTES

  • Luis Carlos ReyesProfesor de Economía Universidad Javeriana

    “Esta rotación de funcionarios tiene que ver con la personalidad de un presidente que no está abierto a críticas”.

Tanto Trump como el exsecretario destituido hablaron ayer con la prensa. El presidente oficializó la salida de Tillerson en un discurso en el que dejó en claro su distanciamiento en temas importantes como el acuerdo sobre Irán. Entre tanto, el funcionario no mencionó a su exjefe en su discurso de despedida, pero sí comentó que Estados Unidos debe mejorar sus relaciones con China para “que no existan conflictos entre dos grandes potencias”, cuando mencionó la importancia de trabajar con aliados. En reemplazo de Tillerson, el presidente nombró a Mike Pompeo, quien se desempañaba como director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), organismo que pasará a dirigir Gina Haspel, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar este cargo.

Tillerson hace parte de la creciente lista de exfuncionarios que incluye entre sus casos más polémicos a James Comey, exjefe de la Oficina Federal de Información (FBI), quien dirigió una investigación sobre la posible colusión con Rusia en la campaña presidencial de 2016. “Esto presenta una degradación de la reputación de EE.UU., no solo por la rotación de sus funcionarios, sino por la relación de Trump con el sistema en general”, menciona Mauricio Jaramillo, internacionalista de la Universidad del Rosario.

Andrés Venegas Loaiza
avenegas@larepublica.com.co

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