Economía británica no ganó oro en Londres 2012

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El Gobierno de Inglaterra invirtió US$ 14,500 millones en esta edición de los Juegos Olímpicos. Sin embargo, el turismo no movió los montos esperados por los organizadores. (Fotogalería)

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Ser el anfitrión de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo podría verse como una oportunidad para dinamizar la economía en momentos de recesión y desaceleración del consumo. Sin embargo, el análisis económico de Londres 2012 evidencia que no fue así.

Según los analistas consultados por el diario británico Financial Times (FT), el único legado de las Olimpiadas para los londinenses es la “felicidad”, reflejada en un aumento de satisfacción de vida de los ciudadanos. Beneficio que, aunque intangible, no quiere desaprovechar el primer ministro inglés David Cameron. Por eso, anunció que el fondo de US$ 196 millones destinado al entrenamiento de los deportistas nacionales de primera línea se mantendrá hasta el 2016.

“¿Qué político no quiere verse asociado con los mejores resultados olímpicos de Gran Bretaña en 100 años?”, explicó el profesor de ciencias políticas de la Universidad de Nottingham Philip Cowley a Bloomberg.

No obstante, en un discurso contrario a lo que señalan los políticos, Stefan Szymanski, economista experto en deportes de la Universidad de Michigan, apunta que ningún estudio confiable respalda la generación de beneficios económicos a partir de un evento deportivo. “Incluso, hay bibliografía que indica que acoger un gran espectáculo como los Juegos Olímpicos puede ser una carga económica”, dijo al Financial Times.

Resultados grises

El Gobierno británico destinó cerca de US$ 14,500 millones (9,300 millones de libras esterlinas) para la fiesta deportiva de 16 días, que, según los organizadores, supondría un millón de visitantes más por día, respecto al promedio recibido durante esta época del año en Londres. Sin embargo, el impacto de las multitudes en los comercios locales no cumplió con las expectativas.

De hecho, un estudio de Experian, divulgado por la cadena CNBC, revela que las visitas a las tiendas de la zona oeste de Londres cayeron hasta 12%, frente al año anterior, durante la primera semana de los Juegos.

Y es que, advertidos de las aglomeraciones que sufrirían los principales distritos de la capital inglesa y los diferentes medios de transporte, gran parte de los londinenses planearon sus vacaciones de verano fuera de la ciudad e, incluso, decidieron trabajar desde sus casas para dejar libre a los turistas el conocido “West End” de Londres, que incluye muchas de las atracciones de la ciudad.

Así, el economista Nouriel Roubini calificó a las Olimpiadas como un ‘fracaso económico’, pues la ciudad se encontró totalmente vacía. “Resulta que Londres es una ciudad zombie”, dijo en Twitter. “El West End -usualmente repleto en cualquier sábado por la noche- era una tierra desperdiciada: apenas se encontraba un alma en los teatros y bares”.

Las perspectivas para largo plazo tampoco son muy positivas. De acuerdo al FT, el economista jefe del Banco de Inglaterra (BoE), Spencer Dale, señaló que espera de la venta de las entradas a las competiciones y los derechos de transmisión televisivos “como mucho, una pequeña contribución” al crecimiento de su país.

En efecto, la economía británica no verá en el corto plazo los rendimientos de las obras realizadas a propósito de los JJ.OO., como el velódromo u otras instalaciones para atletismo. Para John Amitt, jefe de la autoridad encargada de la infraestructura olímpica (ODA, por sus siglas en inglés), el impacto económico sería mayor si los proyectos no se hubieran limitado a las plazas deportivas o al transporte que une tales centros. Pues, por ejemplo, el estadio central de Londres no ha firmado, hasta el momento, ningún contrato de arrendamiento para después de los Juegos.

Cifras y datos

1Infraestructura. Los gastos para habilitar las instalaciones olímpicas, ejecutados por la ODA, sumaron US$ 2,821.

2 Contratos. Las compañías británicas cerraron negocios por US$ 11,441 millones durante los Juegos Olímpicos.

3 Transporte. Los proyectos para mejorar las conexiones londinenses demandaron US$ 1,410 millones.

4 Seguridad. El Gobierno británico invirtió US$ 1,567 millones en seguridad para los 16 días de Londres 2012.