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Ecuatorianos votan para presidente

Reuters

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, busca hoy un nuevo mandato, en una elección a la que llega como favorito para extender su "revolución ciudadana" de sesgo socialista en el país petrolero sudamericano.

Miles de votantes se formaban pacientemente frente a los centros electorales de las principales ciudades de Ecuador para ejercer su sufragio, que es obligatorio para todas las personas entre los 18 y los 65 años de edad. Programas sociales dirigidos a dar más acceso a la salud, mejorar la infraestructura vial y construir más escuelas le han dado al economista de 49 años con estudios en el extranjero una fuerte base de apoyo entre los pobres, pero a la vez ha sido duramente criticado como autoritarista por ampliar el poder del Estado en sectores estratégicos como el petrolero. Las últimas encuestas mostraron que Correa encabezaba las intenciones de voto con más de 35 puntos de ventaja sobre su más cercano rival. La elección es vista como un referendo sobre la popularidad del único mandatario en haber terminado un período presidencial en Ecuador en los últimos 20 años, en un país repetidamente golpeado por crisis económicas y políticas. El presidente quiere además ganar la mayoría en la Asamblea Nacional de 137 escaños, que perdió luego de que antiguos aliados se pasaron a la oposición. Eso le permitiría aprobar con facilidad nuevas reformas para consolidar su agenda socialista. Al cierre de su campaña, Correa llamó a votar por sus candidatos y recordó que su proyecto político "no es una persona, no es un nombre, se llama revolución ciudadana". Asimismo volvió a lanzar dardos a la oposición al calificarla de "golpista". Y aunque las encuestas apuntan a que podría arrasar con más de 60 % de los votos luego de reformas energéticas y muy publicitados trabajos de infraestructura, partidarios que lo acompañaron al cierre de su campaña el jueves en la montañosa capital, Quito, no dejaron de recordar lo que falta por hacer. "La obra de cemento ya se hizo, ahora falta la obra tecnológica", dijo Andrés Zambrano, de 25 años, quien viajó por horas con un grupo de amigos desde la costeña provincia de Guayas hasta la capital para celebrar el cierre de la campaña. Mientras que Jorge Uribe, un pequeño agricultor de Machachi, a pocos kilómetros al sur de la capital, comentó que Correa "es el único presidente que se ha preocupado por los sitios más desposeídos". Pero añadió que espera "que en los próximos cuatro años la revolución agraria se haga realidad, en estos seis años la ha hecho, máximo, en 50%"OPOSITORES EN UN LEJANO SEGUNDO LUGAR El principal contendor de Correa ha sido el conservador Guillermo Lasso, un ex banquero que agrupa al voto de rechazo de algunos sectores descontentos con el presidente. Pero los sondeos le dan una intención de voto de alrededor del 15 %. En su cierre de campaña en la portuaria ciudad de Guayaquil, Lasso reiteró sus promesas de reducir miles de millones de dólares en impuestos. A la vez dijo que Correa tendrá que explicar "que el actual modelo de desarrollo depende de los altos precios de un petróleo hipotecado a la China para recibir préstamos que se gastan hoy hipotecando además el futuro de los niños y jóvenes". Algunos proyectos de infraestructura en el país, como plantas hidroeléctricas, han sido llevados a cabo con financiamiento de países como Rusia y China. Una victoria de Correa ayudaría a afianzar el liderazgo de jefes de Estado socialistas en la región, como Dilma Rousseff en Brasil, Evo Morales en Bolivia y José Mujica en Uruguay, ante la ausencia del venezolano Hugo Chávez, el habitual abanderado de la izquierda latinoamericana quien está hospitalizado en Cuba desde hace más de dos meses luchando contra el cáncer. "Hace falta que se siga consolidando la revolución en América Latina y particularmente en el Ecuador", dijo el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, el viernes a la televisora regional Telesur.