El Banco del Vaticano lanzo dos índices bursátiles basados en valores católicos
martes, 10 de febrero de 2026
El lanzamiento de los primeros índices del IOR llega en un momento difícil para los productos de inversión que consideran factores ambientales, sociales y de gobernanza.
Bloomberg
El Índice Morningstar IOR de Principios Católicos de la Eurozona y el Índice Morningstar IOR de Principios Católicos de EE. UU. «están diseñados para servir de referencia para las inversiones católicas en todo el mundo», declaró el Instituto para las Obras de Religión, nombre oficial del banco, en un comunicado al que tuvo acceso Bloomberg. Ambos incluyen 50 empresas de mediana y gran capitalización, incluyendo grandes tecnológicas y valores financieros.
El lanzamiento de los primeros índices del IOR llega en un momento difícil para los productos de inversión que consideran factores ambientales, sociales y de gobernanza. Los fondos con objetivos de inversión ESG registraron salidas de capital por valor de US$84.000 millones el año pasado, la primera vez que el mercado global de estos productos se vio afectado por reembolsos netos, según un informe de Morningstar publicado la semana pasada.
Los índices de referencia del IOR se enfrentan a una competencia consolidada para los inversores católicos. Un fondo cotizado en bolsa de Global X, con más de US$1.000 millones en activos, replica el Índice de Valores Católicos del S&P 500, lanzado en 2015 y que excluye las acciones que no cumplen las directrices de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos. Entre sus principales componentes se encuentran Nvidia y Apple. El ETF subió 16 % el año pasado, prácticamente en línea con el S&P 500.
Según las hojas de datos de Morningstar, los principales componentes de su nuevo índice estadounidense son Meta Platforms y Amazon.com, mientras que las mayores ponderaciones en el indicador de la eurozona son ASML Holding NV y Deutsche Telekom AG.
El IOR, que presta servicios bancarios tradicionales y supervisa las inversiones de instituciones vinculadas a la Iglesia, lleva años luchando por librarse de la reputación de mala gestión derivada de una serie de escándalos financieros. El papa León XIV ha tomado medidas para limitar la función del IOR , incluyendo la aprobación, el pasado octubre, de normas que distribuirían la responsabilidad de invertir los fondos del Vaticano entre diversas instituciones.