Energía

El brent rozó los US$100 tras señales mixtas de pacto entre EE.UU. e Irán

Gráfico LR

El brent acumula un aumento superior a 30% desde el inicio de la guerra en Medio Oriente a finales de febrero

Valentina Sánchez Forero

El precio del petróleo volvió a mostrar una alta volatilidad en medio de la tensión geopolítica en Medio Oriente, aunque las últimas declaraciones desde Washington introdujeron un matiz de moderación en el mercado.

El barril de crudo brent, referencia internacional, llegó a superar los US$97 en la jornada del lunes tras un salto superior a 7%, impulsado por el aumento de las tensiones entre Irán y Estados Unidos luego del anuncio inicial de Teherán de suspender las conversaciones diplomáticas orientadas a reducir el conflicto en la región. Sin embargo, posteriormente el precio retrocedió y se ubicó cerca de los US$95 por barril, reflejando la reacción mixta de los mercados.

El cambio de rumbo se produjo después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara que los contactos con Irán continúan y que el diálogo se mantiene “a un ritmo acelerado”. Según el mandatario, las conversaciones no se han interrumpido por completo, lo que ayudó a moderar parcialmente el temor de los inversionistas. Trump también señaló que se han logrado avances en la reducción de la violencia en Líbano, incluyendo un supuesto acuerdo para detener ataques entre Israel y Hezbolá, aunque no hubo confirmación independiente inmediata de ese entendimiento.

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Durante los últimos días, el mercado había reaccionado con preocupación ante la posibilidad de una interrupción del suministro global de crudo, especialmente por los riesgos en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial. A esto se suma la atención sobre el estrecho de Bab el-Mandeb, otra vía clave para el comercio energético, donde se han reportado advertencias sobre posibles acciones que podrían afectar el tránsito marítimo.

La situación en Líbano también ha contribuido a la incertidumbre, con la participación del grupo Hezbolá en enfrentamientos con Israel, en el marco de un conflicto regional más amplio. Las tensiones han incluido ataques cruzados y advertencias militares que elevan el riesgo de una expansión del conflicto.

Pese a la leve corrección del precio tras las declaraciones de Trump, el petróleo brent acumula un aumento superior a 30% desde el inicio de la guerra a finales de febrero, lo que refleja la persistente preocupación de los mercados por posibles interrupciones en la oferta global.

LOS CONTRASTES

  • Jason PrideDirector de Inversiones para Clientes Privados de Glenmede

    “Las expectativas sobre un acuerdo entre EE.UU. e Irán siguen siendo inciertas. Los ataques y las declaraciones contradictorias de ambas partes ponen de manifiesto que aún quedan detalles clave por resolver”.

Los analistas advierten que cualquier deterioro adicional en la seguridad de las rutas marítimas podría impulsar nuevamente los precios hacia la barrera de los US$100 o incluso más arriba, especialmente si se concreta alguna restricción en el tránsito por Ormuz o Bab el-Mandeb.

Impactos secundarios

El impacto ya se siente en los mercados energéticos internacionales. Un petróleo más caro suele trasladarse a mayores costos de combustibles, transporte y bienes de consumo, lo que incrementa la presión inflacionaria en distintas economías.

A este escenario se suma la influencia de otros factores globales, como la guerra en Ucrania, donde recientes ataques a infraestructura energética en Rusia y restricciones a exportaciones de combustibles han añadido presión adicional al mercado petrolero internacional.

En conjunto, el panorama sigue marcado por una combinación de tensiones geopolíticas y señales diplomáticas contradictorias, que mantienen al petróleo como uno de los activos más sensibles a la evolución del conflicto en Medio Oriente.

La crisis también golpea al aluminio

La crisis en Medio Oriente no solo está impactando al petróleo. El aluminio también registró fuertes alzas y alcanzó su precio más alto en más de cuatro años. La cotización del metal subió hasta los US$3.724 por tonelada, un nivel que no se veía desde marzo de 2022. Los mercados temen que las tensiones en la región afecten aún más el suministro, ya que Oriente Medio concentra 9% de la capacidad mundial de producción de aluminio. Las restricciones en Ormuz han complicado tanto las exportaciones del metal como la llegada de materias primas necesarias para fabricarlo.

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