El CEO de Bayer no se arrepiente de haber comprado Monsanto

Bayer-Monsanto es el último de un trío de mega acuerdos que han reconfigurado el mercado de semillas y pesticidas

Bloomberg

La compra de Monsanto por parte de Bayer AG por US$63.000 millones ha sufrido retrasos regulatorios, crecientes demandas legales y registrará menos ganancias en el año que lo pronosticado anteriormente. Aun así, el máximo ejecutivo de la compañía dice que “no se arrepiente”.

Los problemas por temas antimonopolio retrasaron la adquisición más allá de la temporada con mayor actividad de la nueva unidad agrícola, cuando los agricultores en el hemisferio norte plantan la mayor parte de sus cultivos. Las acciones cayeron hasta un 3,7 por ciento en Fráncfort, y han perdido alrededor del 23 por ciento este año.

“El negocio de Monsanto es muy saludable”, dijo el máximo ejecutivo Werner Baumann el miércoles en una entrevista con Bloomberg TV. “Estamos tan entusiasmados como nunca con la combinación, y definitivamente no nos arrepentimos”.

Si bien la adquisición de Monsanto convirtió a Bayer en el mayor fabricante de semillas y productos químicos para la agricultura del mundo, la compra se ha visto afectada por una serie de obstáculos de los reguladores y vacíos legales. Después de que autoridades de todo el mundo examinaron el efecto del acuerdo sobre la competencia en la industria agrícola en consolidación, comenzó una batalla legal contra el herbicida Roundup, uno de los productos más importantes de Monsanto.

Escrutinio Regulatorio

El cierre del acuerdo requirió casi dos años de disputas con los reguladores. Bayer archivó unas 40 millones de páginas de documentos, y finalmente acordó vender 7.600 millones de euros (US$8.800 millones) en activos agrícolas, incluido su negocio de semillas vegetales, al competidor alemán BASF SE para aplacar a las autoridades antimonopolio. Las demoras retrasaron el acuerdo hasta junio. Las ventas de Monsanto en el segundo trimestre de 2017 fueron de US$5.070 millones, en comparación con US$2.690 millones en el cuarto trimestre.

El acuerdo continuó generando dolores de cabeza cuando un tribunal de California otorgó el mes pasado US$289 millones a un jardinero de una escuela que afirmó que el herbicida había contribuido a que se enfermara de cáncer. A fines de agosto, unas 8.700 personas habían presentado demandas por daños por el glifosato, el ingrediente principal del Roundup, un número que ha aumentado constantemente en los últimos meses, y se esperan más casos, señaló Bayer.

Bayer sostiene que Roundup es seguro, en tanto la compañía dijo que destinó fondos para una defensa “vigorosa”, sin detallar el monto.

Las ganancias básicas por acción probablemente llegarán a entre 5,70 y 5,90 euros, indicó la empresa con sede en Leverkusen, Alemania, en un comunicado. Eso se compara con la estimación promedio de los analistas encuestados por Bloomberg de 6,22 euros,. Bayer había proyectado sus ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización sin considerar una caída en Monsanto para el año.

Difícil de predecir

Las ganancias de Bayer de este año desde un principio serán difíciles de predecir debido al acuerdo con Monsanto, y el próximo año será más revelador, dijo David Evans, analista de Kepler Cheuvreux. La proyección de ganancias para el 2018 más débil de lo esperado de Bayer fue el resultado de la “distribución progresiva extrema de las ganancias estacionales” de Monsanto, dijo en una entrevista telefónica. “Ciertamente no ayuda a la percepción sobre las acciones”.

Impulsadas por la adquisición, las ventas superarán los 39.000 millones de euros este año, mientras que el Ebitda antes de algunas partidas especiales aumentará en un porcentaje de un solo dígito, dijo Bayer. Sin Monsanto, Bayer había estimado previamente que las ventas serían inferiores a los 35.000 millones de euros y que las ganancias según ese escenario disminuirían en un porcentaje inferior al 5 por ciento.

La compañía había dicho anteriormente que las ganancias de 2018 serían iguales a las de 2017, de 6,74 euros por acción. Bayer revisó a la baja la ganancia básica por acción del año pasado, a 6,64 euros por acción, para reflejar los cambios después de su oferta de derechos de compra en junio.

Si bien la caída de las acciones es “comprensible” debido a las demoras sobre Monsanto, el desempeño de la compañía y las perspectivas para sus segmentos no han cambiado, dijeron en una nota los analistas de Bloomberg Intelligence Christopher Perrella y Michael Shah.

Bayer-Monsanto es el último de un trío de mega acuerdos que han reconfigurado el mercado de semillas y pesticidas. DuPont Co. se fusionó con Dow Chemical Co. el año pasado, mientras que China National Chemical Corp. adquirió a Syngenta AG.

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