Hacienda

El FMI es el más optimista con las proyecciones de alza de la economía colombiana

La Cepal mantuvo los pronósticos de crecimiento económico que registró en agosto

Sebastián Montes

En medio de una oleada de proyecciones económicas de diferentes instituciones alrededor del mundo, la más reciente vino ayer de la mano de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). En el caso colombiano, mantuvo sus perspectivas de 2,7%, igualando a las presentadas por el Banco Mundial hace algunas semanas. Sin embargo, la entidad más optimista en lo que se refiere al desempeño del país para finales de 2018 es el Fondo Monetario Internacional (FMI) que sitúa al país en alzas de 2,8%, cifra que tiene 0,1 puntos porcentuales más que el resto de cálculos.

Uno de los puntos más destacados del análisis de la Cepal en lo referente al país es el crecimiento económico que registraría entre 2018 y 2019, pues el PIB de la nación subiría 0,6 puntos porcentuales hasta llegar a 3,3% el próximo año. Dicho puntaje es únicamente inferior a la de Brasil, que subiría 0,7 puntos entre las previsiones de 1,4% de este año y 2,1% para 2019.

Las razones principales que la entidad expresó en agosto para situar a Colombia en una de las posiciones más privilegiadas de la región se centran principalmente en factores como el consumo de los hogares, menores cargas tributarias en las empresas y mejorías en la ejecución de los proyectos de infraestructura.

El director de la oficina de la Cepal en Bogotá, Juan Carlos Ramírez, destacó que el estado actual de la economía del país se ha mantenido estable dado que no se han registrado cambios en la política monetaria y el cambio de Gobierno no generó alteraciones en el programa fiscal de corto plazo, lo que no ha generado motivo de sobresaltos en el país “ni para bien ni para mal”. “Es una estabilidad buena que podría apuntar al alza, pero no todavía”, agregó.

Asimismo, ese crecimiento de 0,6 puntos porcentuales se ve reflejado en una “mejor dinámica” de los socios comerciales colombianos, que se resumen en los países de América Latina, la zona euro y Estados Unidos, así como factores internos ligados a los indicadores de confianza industrial, comercial y del consumidor.

Entre los análisis previamente realizados por otras entidades, el Banco Mundial destacó que el hecho de que Colombia cuente con una inflación cercana a 3%, y próxima a la meta del Banco de la República, rango que se cataloga como “moderado”, también es un factor positivo. Por su parte, el análisis del FMI destacó que la estabilidad de los precios del petróleo entre US$70 y US$80 por barril es una de las posibles causas de la perspectiva arrojada a comienzos de mes durante su reunión anual en Bali, Indonesia.

Precisamente, en ese aspecto ahonda el Instituto de Finanzas Internacionales (IFI), que al igual que el FMI, sitúa al crecimiento económico del país en 2,8% para final de año. La organización argumentó que el aumento de los precios del petróleo ha contribuido a un ajuste externo continuo este año, aunque agregó que la corrección ha sido menor que en años anteriores.

La región no goza de buena salud

Con respecto a América Latina y el Caribe, las estimaciones de crecimiento de la Cepal llegaron a 1,3% para finales de este año, cifra que registra o,2 puntos porcentuales menos que el último estudio publicado en agosto, donde proyectaron un incremento de 1,5%.

LOS CONTRASTES

  • Juan Carlos RamírezDirector de la oficina de la Cepal en Bogotá

    “Hasta el momento, la economía colombiana no tiene condiciones de cambio importantes en la parte monetaria y comercial”.

  • Maria Paola FigueroaEconomista senior del IFI

    “En Colombia, la reforma fiscal será fundamental para que se mantenga la confianza de los inversionistas como hasta ahora”.

Las razones principales de dicha caída se centran en el “aumento de la incertidumbre y de los riesgos en el mediano plazo”, según detalló la institución en su informe sobre las estimaciones. A su vez, uno de los riesgos latentes para los mercados emergentes, que incluyen a varias economías de América Latina y el Caribe, es el de un mayor deterioro del ambiente financiero internacional.

A su vez, el espectro de la guerra comercial mantiene su presencia gracias a la escalada de las tensiones entre Estados Unidos y China. La última jugada entre ambas naciones fue aumentar los aranceles en US$200.000 millones desde EE.UU. contra China y US$60.000 millones en la dirección opuesta. Las disputas se avivaron tras la intención de Donald Trump de seguir aumentando las tarifas, planteando incluso la posibilidad de gravar otros US$267.000 millones.

La economista senior del IFI, María Paola Figueroa, mencionó que sus perspectivas económicas para la región quedaron a la baja para todas las regiones de economías emergentes debido a condiciones adversas en países como Argentina y Brasil.

Las crisis de la región también golpean fuerte

Además del peso de los conflictos comerciales registrados en el plano internacional, la región también se ha visto afectada por panoramas adversos presentados principalmente en Argentina, Nicaragua y Venezuela, que cuentan con proyecciones de -2,8%, -3,1% y -15% para 2018, según la Cepal. El caso de Venezuela es el más serio, pues el FMI ha pronosticado una inflación que supera 1.000.000% para final de año. Además, el nuevo cono monetario sigue en caída.

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