El Gobierno español califica de “hostil” la expropiación del 51% de la petrolera YPF

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El Gobierno ha anunciado que adoptará “medidas contundentes” en los próximos días para responder a la expropiación de YPF, que ha calificado como “hostil”.

Cristina Kirchner anunció este lunes que el 51% del capital de la petrolera argentina pasa a manos públicas, y se lo repartirán casi a partes iguales entre el Gobierno federal y las provincias productoras.

La amenaza se cumple. El Gobierno argentino ha enviado al Congreso del país el proyecto de ley que le habilita para expropiar la petrolera YPF, hasta ahora controlada por Repsol con un 57,4% del capital. Sin atender a las presiones diplomáticas que España, Estados Unidos y la Unión Europea han ejercido en los últimos días, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha anunciado en un acto desde la Casa Rosada, y retransmitido en directo por la televisión pública, el inicio de los trámites para nacionalizar la petrolera.

Los planes del Ejecutivo de Fernández de Kirchner pasan por nacionalizar una participación del 51% de la petrolera argentina, al considerar por decreto sus actividades de "interés público nacional", según se recoge en el texto de la Ley de Soberanía de Hidrocarburos. Del paquete del 51% que pasará a manos públicas, un 51% del mismo estará controlado directamente por el Gobierno federal y el 49% restante por las provincias en que se encuentran los yacimientos. De esto modo, el Ejecutivo central controlará finalmente un 26,01% de la petrolera y el 24,99% quedará bajo titularidad de las provincias.

La respuesta del Gobierno ha llegado por parte del Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo español y el ministro de Industria, José Manuel Soria, que han calificado como "hostil" la nacionalización y han anunciado que adoptarán "medidas contundentes" que se darán a conocer "en los próximos días".

El Ejecutivo, reunido de urgencia durante la tarde, ha agregado que la expropiación es una decisión arbitraria que rompe el clima de coordinación y amistad entre España y Argentina. Margallo ha añadido que "este Gobierno no toma decisión en reuniones de urgencia. Las medidas, todas, se anunciarán en el momento que el Gobierno considere oportuno, pero no en un momento de arrebato".

Repsol se quedará solo con un 6%
En principio, el 51% nacionalizado provendría enteramente de la participación actual del 57% que controla Repsol. La española española se quedaría así con un paquete mínimo representativo del 6,43%. Según el texto legal remitido por el Gobierno al Congreso, el 51% que será expropiado estará "representado por igual porcentaje de las acciones Clase D pertenecientes a Repsol YPF". Esto es, el grupo argentino Petersen, propiedad de la familia Eskenazy, mantendría el 25,46% que hoy tiene, y tampoco se verían afectados los inversores en bolsa (el capital flotante representa el 17,09%).

El precio final de la expropiación lo fijará el Tribunal argentino de Tasaciones. El Gobierno federal tomará el control efectivo de la compañía hasta la expropiación. Repsol necesitaría vender YPF valorando el 100% en, al menos, 8.200 millones de euros. Si fuera menos, tendría minusvalías. Así se desprende de los datos de la memoria de Repsol, donde se detallan las últimas ventas de participaciones de YPF en 2010 y 2011.

El interventor público que tomará las riendas de Repsol será el ministro de Planificación, Julio de Vido, uno de los hombres fuertes del Gobierno. De hecho un subsecretario del departamento que dirige De Vido ya se ha personado en la sede YPF para hacer efectiva la toma de control público. Según el proyecto de ley, el Ejecutivo de Kirchner se dispone a prescindir de la totalidad de la cúpula directiva actual de YPF.

Kirchner denuncia el "vaciamiento" de YPF
Tras leer los artículos fundamentales del nuevo reglamento que regulará el sector de hidrocarburos, Fernández de Kirchner se ha dirigido al país en una soflama con la que ha justificado la "recuperación del control" de YPF y la "recuperación de la soberanía hidrocarburífera". "Somos el único país de América y casi del mundo que no maneja sus recursos naturales, pero hubo motivos más fuertes para tomar esta decisión", ha dicho la presidenta.

Kirchner ha justificado la medida en la caída de la producción de hidrocarburos en el país y el consiguiente incremento de las importaciones. Según la presidenta argentina, tras la "desnacionalización" de YPF en 1998, el país se ha convertido en importador neto de gas y petróleo."De proseguir la política de vaciamiento [de YPF], con no producción y no exploración, prácticamente nos convertiríamos en un país inviable, no por falta de recursos sino por políticas empresariales", ha sentenciado Kirchner.

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